Mientras reina la incertidumbre en el escenario nacional, la política local se calienta, sobre todo en la Legislatura. La economía se recupera, pero sólo si se encauza el diálogo político se producirá una verdadera reactivación.
Octubre de 2011 no está lejos y todavía es muy borroso el escenario que podría plantearse para las elecciones presidenciales, con un kirchnerismo debilitado pero que todavía da pelea en todos los frentes (en muchos de los cuales triunfa) y una oposición que no se termina de definir, ya no como un eje aglutinado para disputar el poder, sino siquiera como cabezas reconocibles de viables proyectos alternativos.
Aparecen los nombres de Julio Cobos, cuya imagen baja en las encuestas, lo que entusiasma a quienes impulsan a Ricardo Alfonsín; el ex presidente Eduardo Duhalde, con la mochila de su imagen negativa; el senador Carlos Reutemann, que se baja pero no se baja; el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri que ya parece haberse despegado del diputado Francisco De Narváez, quien visita la provincia el próximo jueves. Del oficialismo, crece el rumor del regreso de Néstor Kirchner como candidato. Entre todos ellos, nadie tiene nada asegurado.
Del desarrollo de esta carrera de candidaturas en borrador depende en buena medida cómo se definirán los posicionamientos en la Provincia, con un radicalismo expectante y una sola certeza: la Casa de las Tejas tiene inquilino asegurado hasta 2015.
En el orden económico, la lenta pero firme recuperación de los mercados internacionales parece ayudar a nuestro país a recobrarse de la crisis financiera de 2009.
En estos días se conocieron los datos del INDEC que, a pesar de los cuestionamientos, muestra una realidad palpable que es la reactivación de la economía. Según los datos difundidos el viernes, durante el primer bimestre de este año se produjo un crecimiento de casi el 6 por ciento respecto del mismo período de 2009. La fuerte suba se basa principalmente en el sector automotriz, que vuelve a establecer récords, como lo demuestran los números en nuestra propia provincia, donde aumentaron las ventas un 66 por ciento, como informó NUEVA RIOJA recientemente.
Estos datos alentadores invitan a ilusionarse con la posibilidad de que, aunque sean inevitables los tironeos entre oficialismo y oposición, la política pueda encauzarse a niveles de menor beligerancia y así permitir recuperar el camino del crecimiento.
Pero todavía falta para eso. Una nueva muestra del enfrentamiento en el ámbito parlamentario fue la media sanción en Diputados de los cambios a la Ley del cheque, que el kirchnerismo objetó y promete llevar a la Justicia.
Pero los K perdieron una y ganaron otra; nuevamente con la "ayuda" de Carlos Menem, quien se abstuvo en la votación, el Senado aprobó el pliego de la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, gracias a lo cual quedó confirmada en su cargo. De este modo, Menem volvió a los primeros planos noticiosos, al menos por unos días, a pesar del enojo de su hermano Eduardo que no comparte sus posturas.
A los gritos en la Legislatura
Otro ámbito donde se producen constantes e inevitables reacomodamientos es la Cámara de Diputados provincial. El recambio de legisladores, como lo veníamos anunciando, modificó el ritmo de las sesiones, las reuniones de comisiones e incluso el equilibrio dentro del bloque del oficialismo, luego de varios años de monotonía.
Por un lado, la aparición de la oposición radical trajo aparejado el regreso del debate y la tensión entre fuerzas de distinta orientación, necesarios y deseables en el ejercicio democrático.
Incluso, esta semana se registró un fuerte cruce entre el vicepresidente primero, Sergio Casas, quien presidía la sesión, y Guillermo Galván, jefe de la bancada del Frente Cívico y Social. La discusión se generó por un reclamo del radical por el uso de la palabra y terminó en una reyerta verbal de fuerte tono. Esto no debe preocupar, si no que, al contrario, debe verse como parte del acontecer normal de una legislatura que dejó atrás el tono monocorde que imponía el justicialismo.
Pero el debate áspero llegó también al seno del bloque justicialista. La aparición de figuras con peso propio, como Fernando Rejal, Alejandra Oviedo, Oscar Chamía o Carlos Luna, forzó a crear una "mesa chica" donde consensuar los temas principales que se manejan en el recinto. En los últimos días, circularon versiones referidas a ciertos cuestionamientos dirigidos al jefe del bloque Mario Guzmán Soria, que habría conjurado esas controversias con un renovado respaldo del gobernador Luis Beder Herrera.
La escena política local se ve dividida hoy entre un peronismo que, por supuesto, conserva su protagonismo, y un radicalismo bastante activo que logra imponer algunos debates también a nivel departamental, como lo hizo el concejal Eleazar Arabel con el pedido de informes al ejecutivo municipal sobre los gastos en los recursos durante la mal llamada "emergencia estival". Esto provocó una dura reacción de sus pares justicialistas, quienes le enrostraron no haber agotado las vías administrativas antes de formular su pedido en los medios de comunicación.
Lo que está claro es que se ha generado una nueva dinámica en la forma de hacer política, al menos parlamentaria, que esperamos que desemboque en un tratamiento más abierto y transparente de los grandes temas a la sociedad.
Ansiedad por la Promoción
Entre las cuestiones pendientes, el gobierno sigue deshojando la margarita mirando hacia la Casa Rosada a la espera del decreto presidencial que ratifique el régimen de Promoción Industrial para la Provincia.
En los últimos días trascendió que el sistema se concretará por 15 años para las empresas que se radiquen, pero sólo por cinco años para las que ya están instaladas. La gran pregunta es de cuánto será el monto impositivo a desgravar –ya se sabe que será menor al pedido por los industriales– y la otra puja con la Nación está alrededor de la autoridad de aplicación, que la Provincia reclama para sí. Los gremios salieron a respaldar este pedido, pero a la vez expresan su ansiedad por la resolución de una cuestión de la que dependen diez mil puestos de trabajo.
En la semana, se espera con expectativa la visita del diputado nacional Francisco De Narváez, quien llega con una agenda apretada y preparada hasta el mínimo detalle. El "Colorado" cuenta con la estructura del PRO local, con Luis María Agost Carreño a la cabeza, pero la diputada provincial Alejandra Oviedo tiene una muy activa participación, a partir de la estrecha relación personal con el legislador.
De Narváez mantendrá reuniones en todos los niveles, visitará el Parque Industrial y fincas de los alrededores de la Capital; desde su entorno manifestaron la intención de que se reúna con el gobernador, pero los colaboradores de Beder Herrera afirman que todavía nadie hizo contacto con ese propósito.
Finalmente, el ex gobernador Angel Maza presentó un nuevo libro llamado "Rendición de cuentas", un resumen de la obra pública realizada durante parte de su mandato.
Esta presentación pasó inadvertida, casi tanto como el adelantadísimo anuncio de la candidatura de Adrián Menem a la gobernación.












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