El barrio Cerros Colorados en Juana Koslay fue uno de los pocos que fue habitado ya con una comisión vecinal en marcha hace poco más de 10 años. Entre sus luchas por las deficiencias que encontraron en las visitas, estaban las que llevaron a cabo por los pozos sépticos que jamás funcionaron, problemas de suelo y en las construcciones que hicieron que se debieran demoler dos casas luego de partirse, pero también hubo otra pelea que llevaron adelante negándose a que se pusieran postes para las líneas telefónicas porque insistían que era inseguro debido a la forma que tiene el barrio.
Este fin de semana, una vez más, el tiermpo le dio la razón a los vecinos. Dos postes cedieron al peso y la tensión que producen los cables en un conglomerado habitacional que tiene forma circular y -como afirmaban- la fuerza se produce hacia adentro de ese círculo. Pero no fueron los primeros, ya que hace algo más de dos años otro en la misma manzana terminó de la misma forma, en el patio de una casa.
También a pedido de los vecinos, cuando se produjo el sospechoso permiso, se redactó una ordenanza -esta vez votada y aprobada- que ordenaba la adecuación en un tiempo perentorio.
El municipio, el lugar de hacerla cumplir, permitió a la empresa Carolina Cable Color el tendido de sus líneas derogando la norma que habían solicitado los pobladores del lugar.
Este fin de semana, de forma milagrosa los dos postes no ocasionaron víctimas, en un lugar áltamente transitado debido a que a pocos metros del lugar se encuenta uno de los pocos negocios donde se surten los vecinos.
¿Será necesaria una muerte o heridos graves para que las autoridades entiendan que los pedidos no fueron por capricho? ¿Serán necesarios cortes de ruta como cuando se reclamaba la necesidad del asfalto porque con la lluvia el lugar se tornaba inaccesible? Las autoridades tienen la palabra.
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