Tibios relanzamientos en la gestión

Tibios relanzamientos en la gestión
La imagen de gestión se va de a poco mostrando con intenciones de proyectar al mandatario provincial como candidato, supuestamente para una reelección.
La distensión con respecto a la problemática da la inseguridad parece ir manifestándose o, como hipótesis en contrario, el paisaje está tan saturado que promueve aquella figura que algún intelectual llamó reificación, como aquella naturalización de lo conflictivo. Georg Lukács lo aplicaba a fenómenos que son consecuencia de las reglas del capitalismo. Bien valdría esa licencia para situaciones como las descriptas en otras áreas de gestión.

La gestión sorprendió, o no tanto, con la designación de Guido Lorenzino, legislador del norte del conurbano y apellido muy conocido también por su hermano como funcionario de Hacienda. Pero el diputado también supo tener algunas incursiones mediáticas por su prédica contra el denominado garantismo.

La conformación del gabinete del ministro Ricardo Casal tal vez tenga algún tiempo de luna de miel con la crítica de los grandes medios, pero luego de las excusas de tomarse un tiempo de adaptación, nada será fácil en la cotidiana y problemática agenda de dos carteras con mucha exigencia y dificultades a diario.

Pero la pausa en medio del ruido dura poco. Por lo pronto ya volvieron a trascender casos de trágicos asaltos a countries que, en territorio bonaerense, y como emblemas de seguridad para el patrimonio de las clases altas parece más cerca de la vía de extinción que de la perpetuidad de esa figura.

No sólo la inseguridad le quita a Scioli el sueño y no en términos de la ilusión de Martin Luther King, sino en la función fisiológica. La posibilidad de tener terreno firme hacia su reelección lo desvive.

La persistencia de Moyano en competir por esa meta política parece preocuparle, al decir de ocasionales voceros del oficialismo.

La idea es no dar excusas en las que el mandatario quede con deudas pendientes sugeridas o reflejadas en los medios, partan desde la oposición o desde otros sectores que le quieran competir internamente.

LLamó la atención que tras un compromiso de Moyano para gestionar ante la ANSES una equiparación de la jubilación mínima de sectores provinciales, se haya conocido la decisión de incrementar el valor mínimo de ese haber en la Provincia. Esto, a pocos días de haber trascendido una reunión del líder de la CGT con municipales bonaerenses que reclamaban tal aumento ante el atraso que sufre la clase pasiva de su sector.

Esta vez el acto reflejo se dio en tiempo y forma y se supone que para mantenerse en una línea importante de flotación, deberá estar atento a futuras demandas. Si bien, algunas son de difícil resolución, deberá, al menos mostrar que no hay otra manera de encarar algunas problemáticas.

El incremento de la jubilación mínima parece ser alguna consecuencia de los fondos frescos o, al menos, la novedad fresca de prorratear egresos de la deuda de la Provincia con la Nación.

Esos fondos retenidos se han convertido en un nuevo eje de debate acerca de cómo administrarlos, es decir, con qué finalidades prioritarias. Es, en ese sentido que ya se están expresando algunas organizaciones gremiales de distintas actividades y sectores respecto de una actualización debido a una proyección inflacionaria superior a la prevista y a los aumentos otorgados entre febrero y marzo.

Alguna definición anticipó al respecto el gobernador Scioli en el interior bonaerense cuando señaló que habrá prioridad de inversión en obras públicas. Desde algunos sectores opositores, como la Coalición Cívica ya fustigaron ese criterio. por considerar que “ya se advierten ribetes netamente electoralistas con vista al 2011”. Pero además dejaron trascender que vigilarán estrictamente cuales son los cálculos de cotización que se hacen en infraestructura para ver si se corresponden con referencias del sector privado.

Desde el sciolismo preparan sus argumentaciones ante repetidas acusaciones que vienen haciendo las huestes de la oposición a nivel nacional, por lo cual hay un paisaje reconocido en ese sentido.

Por el momento, preocupa más la posibilidad de mantener un buen diálogo para evitar inconvenientes por trabas en el tratamiento de proyectos claves. Una muestra estuvo en algunos inconvenientes o cruces que determinaron alguna demora en el tratamiento de la ley de Ministerios. Ese tipo de normativas, en otros años no se discutían y salían en sesiónes simultáneas de ambas cámaras y en una jornada.

Con la fusión de las carteras de Seguridad y Justicia, muchos oficialistas cortaron claves y debieron proceder a negociaciones de última hora para, una semana después, alcanzar el objetivo planteado.

El año electoral, más allá del objetivo dato del calendario, ya comenzó hace un tiempo y aquello que entraba en el terreno de los códigos para establecer consensos se alejará por un tiempo de la realidad coyuntural bonaerense. Nada está asegurado hasta que se coloque la firma final.

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