Con los testimonios de nueve policías comenzó el juicio por José María Galván

Hoy será el gran día en el juicio por el homicidio de José María Galván. Ayer fue la primera audiencia y declararon nueve policías, entre ellos un perito bioquímico. Se reconstruyó parte de la escena en donde se presume habría ocurrido el ataque. Una mujer policía dijo que la ambulancia demoró más de 20 minutos en llegar. La familia directa de la víctima participó, conmovida, de parte de la primera audiencia.
Exactamente tres minutos después de las 10 de la mañana, comenzó ayer la primera audiencia en el juicio oral y público por el homicidio de José María "Taca" Galván. El arranque estaba previsto para 8.30, pero demoras en la llegada de los imputados retrasaron todo. El único que estaba puntualmente en el lugar, esposado y flanqueado por agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, era Jeremías Pérez, que además de esta causa tiene sobre sus espaldas una condena previa del mes de abril a cinco años de prisión por el asalto al chatarrero Rolando Cepeda. Luego fueron arribando los demás: Matías Rodríguez y Alberto Abel López. En tanto, la extensísima tardanza Franco Emanuel Bariazarra dio lugar a un reto público del Tribunal en lo Criminal Nº 1, integrado por los doctores Gustavo Pablo Borghi, Joaquín Duba y María Alejandra Raverta, porque fue su ausencia lo que demoró en una hora y media el comienzo.

Había un quinto imputado, Nicolás Gallo, que murió trágicamente en enero pasado en un violento accidente de tránsito. Y que, a la vez, también estaba imputado en el caso por el que Pérez fue condenado.

La familia de Galván esperaba con paciencia y mucho nerviosismo fuera de la sala de audiencias. Yendo y viniendo con los ojos enrojecidos y la espera que por momentos le resultaba interminable. La mamá, María de los Angeles Salías; los hermanos, Cristina, Rubén, Marcelo y Luis; y el tío, Carlos Muñoz, que fue quien lideró cada una de las marchas desde el barrio Nicolás Avellaneda hasta el centro de Olavarría en reclamo de justicia. La abogada Claudia Marchese, que actúa como particular damnificada -es decir, como representante legal de la víctima y, por lo tanto, apoyatura del Ministerio Público Fiscal-, pidió a los familiares de Galván que no ingresaran a la sala porque podían llegar a declarar los imputados y quería evitar momentos de incomodidad o, inclusive, algún exabrupto.

En total declararon nueve policías, incluso un perito bioquímico de Azul que trabajó en el caso. Los policías que testimoniaron participaron en distintas instancias, tanto en el momento del llamado por el ataque a Galván como en los procedimientos posteriores.

Entre ellos se encontraba la oficial Silvia Alonso, que en ese tiempo estaba en la cuadrícula a la que pertenecía el baldío en que fue hallado el adolescente, antes de morir. Un dato que se consideró saliente de ese testimonio y sobre el que el doctor Samuel Bendersky, defensor oficial de Matías Martín Rodríguez, pidió particularmente que quedara asentado en actas es la demora de más de 20 minutos que habría tenido la ambulancia que asistió a Galván.

La mujer declaró también que había buena visibilidad, lo que no requirió de mayores elementos para iluminar el baldío y que a Galván se lo veía desde la calle. Que aún estaba con vida y que tenía la cara muy ensangrentada.

Por su parte, el oficial Alejandro Domínguez, de la Delegación Departamental de Investigaciones, relató los procedimientos en las casas de los imputados. En Santa Fe 2025, vivienda de Jeremías Pérez, se secuestró un bate de béisbol, mientras que en la vivienda de López, en donde no vivía sólo él, fueron secuestradas prendas de vestir, entre ellas un jean, un casco negro y una moto de 125 centímetros cúbicos.

Marcelo Sobrino, defensor oficial que representa a Pérez, López y Bariazarra, dijo a EL POPULAR que si bien en el lugar en donde el chico fue agredido había un trozo de casco, ninguno se habría correspondido con los cascos secuestrados en diferentes allanamientos. "A uno no le faltaba nada y el otro no coincidía con el material", dijo Sobrino.

La causa -remarcó Sobrino- fue elevada a juicio como "homicidio en riña" y si bien -dijo el defensor oficial- "el fiscal quiso probar que hubo además abandono de persona. Pero por más que la ambulancia pueda haber demorado más de 20 minutos, hubo presencia policial inmediata".

Por su parte, Martín Pizzolo dijo a EL POPULAR que "hoy fue una jornada que nos dio un marco respecto del lugar donde se habría producido el hecho y otras cuestiones más técnicas sobre los elementos que se secuestraron y las detenciones".

En cuanto al trozo de casco cuestionado por Sobrino como no perteneciente a ninguno de los elementos secuestrados en casa de los imputados, Pizzolo dijo que uno de los policías, Gastón Díaz, "fue el primero que hizo referencia al pedazo de casco y dijo que pertenecía al que yo le exhibí". Y que otro de los policías, apellidado Schiaffino, también reconoció el casco en cuestión. Hoy continuarán los testimonios a partir de las 8.30. Entre ellos se incluirán familiares y amigos, y mañana también el de la médica forense

Comentá la nota