En los primeros relatos se escucharon dramáticas historias de los tormentos aplicados a los presos políticos, pero también sirvieron para dilucidar cómo funcionaban los grupos de tarea represivos.
Para hoy se esperan los testimonios de familiares de víctimas y de sobrevivientes, considerados clave por las querellas, para ayudar a esclarecer la responsabilidad de los 10 imputados que tiene el proceso.
Por estos crímenes se encuentran en el banquillo de los acusados el ex jefe del Departamento de Informaciones Policiales (DIP), Musa Azar Curi, sindicado como el responsable de los grupos de tareas de represión. También Miguel Tomás Garbi y Ramiro López Veloso que actuaron bajo las órdenes de Azar Curi en el DIP o más conocida como la Side santiagueña. Estos tres ex policías ya fueron condenados a prisión perpetua en cárcel común por el asesinato de Cecilio Kamenetzky, hecho ocurrido en 1976, y que fue el primer delito de lesa humanidad juzgado en Santiago.
También son juzgados los ex policías Juan Bustamante, Francisco Laitán, Eduardo Baudano, Carlos Capella, José Brao, Rolando Salvatierra y el ex militar, Jorge D’Amico, sindicado como el responsable del área de inteligencia en el desaparecido Batallón de Ingenieros de Combate 141. En las primeras audiencias se escucharon duros relatos de sobrevivientes, sobre los tormentos aplicados por policías y militares en los centros de detención clandestino que funcionaron en el DIP, en la Escuela de Policía y en el campo militar de Santo Domingo. También se expusieron delitos de índole sexual por el cual algunas querellas y el fiscal federal Gustavo Gimena pidieron reservas para ampliar imputaciones.
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