Oscar Ilarregui y Alberto Ciotta, de la Gomería Santa Rosa, son proveedores del municipio. Se les debe 181.000 pesos que no pueden cobrar, lo que pone en serio riesgo la continuidad laboral de la empresa.
La problemática que atraviesan los proveedores ante la falta de pago por parte del municipio por los servicios que le prestaron, condiciona considerablemente la continuidad laboral de algunos de ellos.
Tal es el caso de Gomería Santa Rosa, una empresa que funciona en esta ciudad desde hace 33 años y la que durante ese tiempo ha sido proveedora de las distintas gestiones de la Municipalidad de Azul.
Su titular Alberto Ciotta y su socio de hecho Oscar Ilarregui, hablaron con este diario sobre lo que les genera la situación, al punto de asegurar que "si en la brevedad no cobramos, la empresa se cae".
Según comentaron, el municipio les adeuda 181.000 pesos y, pese a los constantes reclamos que han realizado, no han logrado que les paguen. No sólo eso, sino que ni siquiera les han dado un plan concreto de cancelación de la deuda.
En este contexto, comentaron que este mes no saben cómo harán para pagarles el sueldo a los empleados ya que no tienen más recursos.
Similar situación viven con sus propios proveedores, ya que al cortarse la cadena del pago en el municipio, ellos tampoco pueden afrontar los pagos de los insumos utilizados.
El servicio que prestan es de gomería en la ciudad y en el campo, filtros, llantas, cubiertas y dos camiones volcadores.
Una deuda de 181.000 pesos
"La nueva gestión municipal me está arruinando la vida", dijo en un principio Ciotta, quien remarcó que es proveedor de la municipalidad desde hace muchos años. "He trabajado con todas las gestiones, pero la inoperancia de esta gente es inaudita. No saben qué hacer, para dónde tienen que salir. Es más, no sé si tiene una salida. ¿Van a tener con la ciudad la misma postura que tienen con los proveedores?. No nos atienden y, cuando lo hacen, hacen promesas que no cumplen en el corto plazo", apuntó.
Concretamente de la situación que atraviesan, Ilarregui explicó que "nos encontramos en un cuello de botella. La gestión anterior generó una deuda que iba pagando consecuentemente a los 30 o 45 días y nosotros seguíamos trabajando. El mecanismo era trabajar y cobrar. Jamás dejamos de hacerlo".
Pero según relató, con el cambio de administración municipal se cortó el pago y al día de hoy "la gestión nos debe una suma importante de dinero. Son 181.000 pesos, que es lo que está facturado, con orden de compra y con registro de compromiso. Ya pasó todas las instancias administrativas, por lo que estamos en condiciones de reclamar ese cobro".
Más allá de la falta de pago, la gomería siguió trabajando para la comuna. "En medio del cambio de gestión, no encontramos que estábamos en pleno verano y la gente de la comuna pedía los regadores permanentemente. No dijimos que esperen porque cambió la gestión, seguimos trabajando normalmente", advirtió, al tiempo que sostuvo que lo hicieron hasta hace 20 días, que cortaron la provisión del servicio que brindan.
Reunión con Requelme
Hace dos meses, ambos mantuvieron una reunión con el secretario de Economía y Finanzas, Néstor Requelme, en la que el funcionario "nos planteó la situación del municipio con nosotros y nos habló de una deuda de la gestión anterior y una deuda de la gestión de Inza. Nosotros no identificamos gestiones. Trabajamos para el municipio de Azul".
A su vez, en ese encuentro, apuntaron que Requelme les informó que en el transcurso de esa semana les iban a abonar 25.000 pesos y otros 25.000 a los 10 o 15 días. Pero "nunca nos pagó nada. Incumplió lo que dijo 5 días después, ¿qué credibilidad podemos tener?", dijeron.
Asimismo, les propuso pagar la deuda de la gestión anterior a partir de junio de a un 5 por ciento. "Es un pacto totalmente leonino y descabellado", remarcaron.
Después de esa reunión, no pudieron hablar con el funcionario "nunca más" porque "no nos atienden".
Consultados si no han intentado hablar con algún otro funcionario, Ciotta indicó que "llamé dos o tres veces a Lucio Egyptien (a cargo de la Dirección de Auditoría y Control de Gestión) pero no me dio ninguna solución".
Agregó que "por delicadeza tendrían que llamar y decir que van a pagar aunque sea algo para que pueda seguir trabajando y le pueda pagar a los empleados".
En este punto, Ilarregui sostuvo que "además, no corresponde ir a hablar con nadie. Acá lo que corresponde es que cumplan con la terminología legal que existe para un proveedor. Nosotros no tenemos por qué salir a buscar a Inza, por ejemplo. Todo tiene que ser en el seno de la municipalidad. No puedo ir a golpearle la puerta de su casa a Inza y decirle que me pague".
"La empresa se cae"
La gomería tiene 3 empleados. "Este mes ya no sé si les voy a poder pagar. Se me terminaron todas las reservas, no tengo a quién más pedirle plata. Me han ayudado los amigos y mi familia, y ahora ya no tengo más recursos", marcó Ciotta.
En este contexto, subrayó que "lamentablemente tengo que cerrar la gomería. Si en la brevedad no cobramos, la empresa se cae porque ya ni a nuestros proveedores les podemos pagar".
Es que es una cadena que al cortarse en el municipio, se cortó en todos los demás. "Nuestros proveedores de neumáticos, de filtros, de tren delantero y todos los demás, no me quieren vender gomas por la situación que tenemos", añadió.
Ilarregui, a su vez, apuntó que "por ahí suena que decimos que la municipalidad es responsable de que nosotros cerremos. En parte sí lo es, porque los camiones gastan gasoil todos los días, los choferes cobran todas las semanas. Qué hacemos con las estaciones de servicio, con los mecánicos, con todo lo que nosotros trabajamos".
Añadió que "he llegado a subcontratar un camión para no dejar de cumplir con el municipio; hemos hecho un sacrificio nosotros, nuestros empleados, nuestros choferes, y ¿de qué sirvió todo eso?, para que un tipo venga y nos diga livianamente que nos va a pagar en junio una deuda generada en octubre y al 5 cinco por ciento".
"No puedo ir a una estación de servicio y decirle que le voy a pagar en junio el 5 por ciento de lo que les debo. Me echan a patadas", dijo, y marcó que es necesario que se reconozca la deuda, se actualice y se haga un plan de pago "para por lo menos salvar lo que pusimos".
"No puedo seguir más"
Ciotta comentó en otra parte de la nota que "toda una vida para que en un promedio de cuatro meses se me vaya todo. No puedo seguir más. Estoy mal" y sostuvo que "esto repercute en la familia y en nuestros cuerpos".
A esto, Ilarregui añadió que "todos andamos con problemas. Yo tengo problemas de salud culpa de esto. Uno genera compromisos en función de lo que tiene a cobrar".
Si bien reconocieron que les interesa seguir trabajando con el municipio, lo harían si primero se sientan a hablar y arreglan los pagos de lo que se les debe. "No decimos que paguen todo junto, pero que vayan pagando", aseguraron.
Consultados si hay posibilidades que inicien juicio al municipio, marcaron que "otra alternativa no nos queda. Que nos llamen y nos muestren otra alternativa, pero tiene que ser ya. Evidentemente los tiempos de Requelme e Inza no son los mismos que los nuestros".
Por último, apuntaron que "nosotros tenemos los tiempos de nuestros empleados, de los choferes que están parados desde diciembre. Gracias a Dios tenemos personal que son amigos, si no ya tendríamos tres o cuatro juicios en puerta, y ¿a quién le reclamamos?. ¿Vamos a Requelme y le decimos que nos pague los juicios?.
"JAMÁS PODRÍAMOS SOBREVIVIR A ESTA NEGATIVA DE PAGO"
"Esta pequeña y humilde empresa hace 33 años que le presta el servicio a la comuna. Hoy siento que no sirvió de nada tanto sacrificio, mío y de la gente que trabaja conmigo", dijo Alberto Ciotta.
Añadió que "el licenciado Requelme con su estudio demostró ser muy técnico en su charla, pero al mismo tiempo, me demostró la poca experiencia y el desconocimiento de los problemas en particular de cada proveedor".
En este sentido, marcó que "el licenciado debería saber que, por nuestra estructura comercial y las utilidades que la misma nos deja, jamás podríamos sobrevivir a esta negativa de pago".
Subrayó que el reclamo de cobro está fundamentado en una deuda contraída "por el municipio y no por una gestión" y que pasó por todas las instancias administrativas, se encuentra con órdenes de compra facturadas y con registro de compromiso, "es decir que no les llevamos anotado el número en una libreta de almacén".
A su entender, "están intentando licuar las deudas contraídas congelando las mismas hasta junio de 2012, trabajos realizados en agosto, septiembre de 2011" y calculó que el costo financiero de esto, en perspectiva inflacionaria, llegaría a entre un 32 y 37 por ciento en septiembre, que debería ser absorbido por su propia empresa.
"¿CÓMO PUEDE SER QUE YO ESTÉ FINANCIANDO A LA MUNICIPALIDAD?"
En otro tramo de la nota con este diario, Alberto Ciotta comentó que "el riego que brinda la comuna se realizó gracias a mi empresa. Tengo gente de las distintas áreas que pueden corroborar que esto es verdad".
Según su relato, los tractores no tenían cubiertas y los tanques de agua tenían hasta las llantas rotas. "Coloqué llantas y cubiertas nuevas y no puedo cobrar un peso. Regaron la ciudad gracias a mi. Eso fue ahora, durante la gestión Inza. ¿Hasta cuándo vamos a seguir?", remarcó.
Indicó que desde distintas áreas le están solicitando el servicio "y lamentablemente les tengo que decir que no. Lo hago contra mi voluntad, pero a favor de mis intereses".
Se preguntó asimismo "¿cómo puede ser que yo esté financiando a la Municipalidad de Azul?, ¿en qué cabeza cabe esto?. Lamentablemente el destino de mi comercio es incierto y con él, el de mis empleados".
En la misma línea, consignó que "realmente estoy pasando por un momento muy feo, triste, difícil. Apelo a la sensibilidad de esta gente, si es que la tiene. Quiero y tengo la necesidad de seguir trabajando. Espero que esto suceda".
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