Un 30% de los testigos se bajó del juicio contra Luis Castillo

Un 30% de los testigos se bajó del juicio contra Luis Castillo
De quince sólo pudieron declarar tres en la causa por peculado que involucra al ex intendente de Centenario y a once funcionarios.
Centenario > La causa por peculado al ex intendente de la Municipalidad de Centenario Luis Castillo y once ex funcionarios avanza con una merma importante en los testigos, en su mayoría con dificultades para recordar hechos sucedidos hace diez años.

De los quince testigos previstos para la cuarta audiencia, se presentaron cinco, y de ellos, sólo tres pudieron ofrecer un testimonio válido. El resto no fue localizado, dos fallecieron y hay también quienes se declararon en rebeldía.

La Cámara Criminal Primera, presidida por los jueces Mario Rodríguez Gómez y los subrogantes Marcelo Benavides y Dardo Borbón tomó declaración a dos personas que figuraban en 2002 como beneficiarias de planes sociales y a un farmacéutico.

La fiscal María Dolores Finochietti volvió a presentar las pruebas a los testigos, donde aparecían órdenes de pago de cheques donde los beneficiarios ratificaron que no percibieron planes del municipio, aunque en declaraciones confusas.

María Domínguez, una de las testigos, dijo haber recibido un plan social del gobierno provincial y la caja alimentaria, aunque no reconoció su firma en un expediente municipal por otro beneficio por 150 pesos. Afirmó que no sabía leer ni escribir, aunque podía firmar documentos, y ratificó que no era su rúbrica.

“¿Jura decir verdad?”, preguntó el juez Rodríguez Gómez antes de iniciar la declaración. “Yo no le puedo decir, depende lo que me pregunte”, contestó la testigo, quien estuvo más de diez minutos antes de que pudiera testificar.

La testigo no estaba al tanto del desarrollo del juicio ni tenía relación con los imputados funcionarios, ya que creyó que Elvira Ascolese, ex directora de Acción Social, había fallecido, cuando estaba presente en la audiencia.

Marcela Benavides, otra de las testigos, dijo que percibió una ayuda social “hace unos 15 años” pero tampoco reconoció su forma en una orden de pago expuesta por la fiscal Finochietti. Pero reveló que fue presionada por dirigentes sociales para cortar la ruta, a cambio de continuar con un plan. La beneficiaria percibía en ese entonces 150 pesos por un taller de costura.

Sin embargo, esta situación sucedió mucho antes del escándalo de los subsidios y de la gestión del ex intendente Castillo por lo que no tendría validez sino como contexto dentro de la causa.

“Estaba en el grupo de Dina Arias”, dijo Benavides, quien la sindicó como “una dirigente de los planes”. Actualmente Arias está a cargo de la UAF “Trahun Hue”. Aseguró que “si no íbamos a cortar la ruta, nos sacaban la plata”.

Si bien la declaración de Benavides sólo aportó el hecho de que nunca firmó una orden de compra por una ayuda específica, reveló un entramado de relaciones entre dirigentes sociales y las presiones para conservar los beneficios, aunque con personas que no aparecen como imputadas testigos en la causa.

Por su parte, la defensa de Castillo pidió ampliar la ronda de testigos y solicitó la citación a Jorge Pascuarelli (abogado, ex encargado de Sumarios del municipio) por hechos registrados en la comuna que podrían servir a la defensa. Los jueces dieron lugar a la petición.

También se solicitó la presencia del periodista radial Jorge Hidalgo, por una nota realizada a unos de los testigos, Roberto Figueroa. La defensa consideró que la entrevista “es de vital importancia para la defensa del señor Luis Castillo”. Sin embargo, el pedido será analizado luego de la declaración de Figueroa.

Cambio de cheques en plena crisis

Centenario> El farmacéutico Marcelo Fittipaldi fue otro de los testigos que declaró ayer en el debate. Fue citado para saber si conocía maniobras de cambio de cheques de subsidios o por órdenes de medicamentos.

Fittipaldi -quien no está ligado a la causa- aseguró que en varias oportunidades cambió cheques del municipio por pesos, debido a que necesitaba pagar una deuda contraída con proveedores de Buenos Aires y Bahía Blanca, y que éstos no aceptaban cuasimonedas o Lecops.

Aseguró que esa operación “entre partes” siempre fue legal por parte del municipio y que muchos comerciantes en esa época lo hacían debido a que los proveedores no aceptaban las letras emitidas por el Estado.

“No se podían cambiar cheques en el banco por el corralito. Mis proveedores no aceptaban Lecops”, dijo, aunque también tuvo dificultades para recordar algunas operatorias. Finalmente, aseguró que el ex secretario de Desarrollo Social, Mario Recchioni, fue quien trataba el cambio de cheques firmados por Ascolese.

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