Facundo Viale es juzgado por hacer la rúbrica de Ricardo Bustos Fierro para cobrar fondos del corralito.
Según lo describe la acusación, Viale “fabricaba” oficios judiciales con la firma del juez federal 1 para lograr destrabar los depósitos en moneda extranjera en bancos privados. Con esos instrumentos fraguados, concurría a las entidades crediticias de la ciudad de Córdoba y conseguía que les entregaran el dinero a sus clientes.
Los testigos que declararon ayer son dos jóvenes abogados que resultaron perjudicados por este caso, los hermanos Martín y Juan Pablo Simonian, quienes para la fecha de los hechos –mediados de 2008– habían sido designados al frente de destacados cargos en la administración pública provincial, director de la Inspección de Sociedades Jurídicas y Procurador de Rentas, respectivamente. Hoy se encuentran restablecidos en su actividad laboral y política y dejaron atrás una injusta como penosa experiencia.
El testimonio de ambos, a su turno, fue ciertamente parecido y tras sus declaraciones quedaron fijados los hechos con mayor claridad, con mucha similitud a lo que sostiene la instrucción, a cargo del fiscal Gustavo Vidal Lascano.
A raíz de los cargos que comenzaron a ejercer, los testigos de ayer delegaron en Viale la tramitación de esos procesos para recuperar los depósitos debido a que se señalaba que tenía experiencia en esos trámites en la Justicia Federal.
En este juicio hay más de dos decenas de testigos que hasta el momento formularon aportes similares a los de del viernes.
Por eso, otra vez quedó expuesto que el acusado cuando concurrió a cobrar unos depósitos en un banco del Centro de la ciudad de Córdoba una empleada le señaló que el oficio no indicaba la facultad de allanar. Según los relatos escuchados, Viale señaló que él iba a ir al juzgado y pocos minutos después volvió con otro oficio con la firma de Bustos Fierro, que luego también se confirmó que estaba falsificada.
Tan llamativa resultó ser la maniobra, que en un momento causó curiosidad saber por qué un amparo por el “corralito” que se tramitaba ante el juez federal Alejandro Sánchez Freytes llevaba la firma de Bustos Fierro.
Además, un empleado de Bustos Fierro detectó la maniobra cuando vio que la firma de su juez no se correspondía mínimamente con su grafía y mucho menos con el tenor de sus escritos.
“Influencia”. Según se ha ventilado en este juicio, Viale se autorreferenciaba en sus diálogos sosteniendo que era un abogado de peso en la Justicia Federal. Varias veces se ha indicado que se jactaba de sus contactos y de su éxito en ese fuero.
Sin embargo, también se ventiló en estas audiencias que Viale se mostró preocupado de que la causa fuera instruida por el fiscal federal 2. A la postre, Vidal Lascano terminó acusándolo y elevando la causa a juicio.
En la audiencia del viernes, fue notorio que Viale no quería ser fotografiado y se tapaba el rostro con la mano desde distintos ángulos, según la posición del fotógrafo. La instantánea finalmente fue captada.
Además, el tribunal integrado por Fabián Asís, José María Pérez Villalobo y Carlos Lascano hizo lugar al pedido del fiscal General Carlos Gonella para citar a dos empleados del juzgado de Bustos Fierro.
El juicio proseguirá mañana, con el testimonio de apoderados y agentes gerenciales de bancos, más el de integrantes de estudios jurídicos.

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