Dijo que estos hechos se repetían todas las noches y que Cecilio Kamenetzky quiso evitarlo y casi lo matan.Testigo conto que guardias del DIP violaban a las presas
ABERRANTE. ?Era como un placer gratis de estas bestias?, señaló el ex preso político sobre los imputados.
El ex preso político, quien fue secuestrado por cuatro hombres armados el 10 de agosto, desde el frente de su domicilio, dijo que estos hechos eran reiterados y que ocurrían en una pieza donde estaban todos los detenidos. Incluso mencionó que en una oportunidad, Cecilio Kamenetzky les gritó a los verdugos que pararan con los abusos y que como represalia “casi lo matan a patadas”.
Ledesma Miranda dijo que también fue torturado con golpes y picana eléctrica, y que en una de las sesiones pudo reconocer a Ramiro López Veloso y Tomás Garbi, dos de los imputados, como los responsables del castigo.
Comentó que durante los 28 días que permaneció en la también llamada Side, pudo ver a Mario Giribaldi y a Daniel Dichiara, dos desaparecidos, y que ambos eran “muertos vivos” porque estaban sin vendas y podían ver todo lo que pasaba a su alrededor, lo que consideró “era una condena de muerte”.
Dijo que la condición de ambos era lamentable por las torturas y sostuvo que era imposible que Giribaldi pudiera haberse fugado del DIP, porque de los golpes que tenía “no podía ni correr cinco metros”. Como se recordará según un informe del DIP, Giribaldi “se escapó” del centro clandestino de detención, la madrugada del 13 de noviembre de 1976, momento en el que Cecilio Kamenetzky fue asesinado en un simulacro de fuga.
Contó que en una oportunidad, fue llevado a una sala en la que estaban Francisco Laitán y Musa Azar Curi (otros acusados) sentados en un sillón, y que el jefe del DIP tenía apoyado un pie sobre la espalda de una presa que tenía 17 años, de apellido Mignani, quien estaba en el piso con la “mirada perdida”. “Era una muestra de lo que podían hacer”, expresó y recordó que esa vez, Laitán lo golpeó en el estómago.
Dijo que en otra oportunidad fue interrogado en el DIP por Musa Azar Curi, un militar al que no reconoció, y que también estaba presente “el juez Liendo Roca”.
Otro hecho revelador que mencionó Ledesma Miranda, es que en oportunidad de ser trasladado al penal de Sierra Chica, en 1978, dialogó con un interno oriundo de Tucumán, Pedro Cerviño, y que éste le manifestó que estando detenido en el sótano de la sede de la Policía Federal de esa provincia, vio al desaparecido diputado provincial Rudy Miguel.
En tanto, rescató la figura del fallecido sacerdote Fils Pierre, a quien recordó por su solidaridad y compañerismo con los detenidos políticos, y lo contrapuso con la actitud del capellán del Ejército, Carlos Marozzi. “Por algo están aquí” o “Dios los perdonará si confiesan lo que hicieron”, eran las frases que Ledesma Miranda le atribuyó al religioso.
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