En el tesoro del ex banco quedan unos 9 millones en Esquiú y Corona

Se conservan 130 mil monedas de plata y apenas 30 de oro. Tras su rescate, la Provincia no les dio otro destino.
Unas 130 mil monedas de plata "Esquiú" y "Corona" -que representarían en valor metal unos 9 millones de pesos- permanecen hoy en las arcas del tesoro del ex Banco de Catamarca, como testimonio de un pasado en el que Catamarca acuñó sus propias monedas, buscando un "federalismo financiero" que permitiera destinar el oro y la plata que se extraía en Farallón Negro al desarrollo productivo.

A 20 años de aquella aventura financiera que tanta expectativa generó en un momento hiperinflacionario como los años 89-90, los Esquiú y las Corona de plata y oro sólo tienen valor en términos de coleccionismo y numismática o por el mismo metal, pero desaparecieron hace unos 15 años del mercado aunque, oficialmente, su caducidad y rescate se produjo en el año 2000, meses antes de la liquidación del banco provincial.

Según datos de fuentes vinculadas al organismo residual del Banco de Catamarca, tras la creación por ley 4575 de piezas alegóricas en metales preciosos, en 1990, se emitieron 100 mil monedas Esquiú de plata y apenas 100 Esquiú de oro. Al año siguiente, se emitieron otras 50 mil monedas de plata, esta vez denominadas "Corona", en conmemoración al centenario de la coronación de la Virgen del Valle.

Por ley, estas piezas alegóricas que en su reverso tenían la figura tetracéfala de la cultura Aguada, tenían asignado un valor en la moneda de circulación vigente, pero ese valor no podía ser inferior al costo de acuñación ni superior cuatro veces y medio a ese costo base.

Los Esquiú de plata, que se usaron como moneda de cambio, pago de sueldos y cancelación de deudas en ámbito de la provincia, tuvieron buena aceptación entre los catamarqueños y llegaron a valer 12 pesos. Los de oro, en cambio, no circularon. Las pocas piezas emitidas fueron compradas por coleccionistas o entregadas como obsequio por el Ejecutivo Provincial. Llegaron a valer unos 400 pesos, pero fueron pocas las personas que pudieron tomar contacto con las piezas de oro.

Hoy en lo que es la unidad de archivo del residual del Banco de Catamarca existen depositadas unas 130 mil monedas de plata, entre Esquiú y Corona, y unos 30 Esquiú de oro. Se calcula que, sólo por su valor en metal, las monedas argentas representarían un tesoro de unos 9 millones de pesos.

Destino trunco

Según la ley de creación, los recursos financieros que generara la circulación de estas monedas debían destinarse, con exclusividad, a la promoción del desarrollo económico y a líneas especiales de crédito destinadas a la producción y al desarrollo.

De esa forma, se cumpliría el fin último de este proyecto: transferir la riqueza que surgía de la explotación minera al desarrollo productivo de la provincia.

Sin embargo, según las fuentes consultadas, los recursos que generaron la emisión y circulación de Esquiú y Corona no llegaron jamás al sector productivo. Por lo menos, no hay registros de que se hayan otorgado créditos a la producción.

Sin embargo, hay que recordar que estas piezas fueron creadas en agosto de 1990 y que en abril del año siguiente -tras el crimen de María Soledad Morales- cae el Gobierno de Ramón Saadi, intervenido federalmente por decisión presidencial. Las posteriores gestiones de gobierno abandonaron el proyecto por lo que, tampoco tuvo tiempo de realizarse.

Hasta ahora, ninguno de los gobiernos del FCS que se sucedieron desde entonces propusieron destino alguno para esas monedas que permanecen depositadas en el tesoro de un organismo ya liquidado. Ni siquiera fueron transferidas al Tesoro provincial.

Monedas catamarqueñas

Las monedas catamarqueñas fueron creadas por ley 4575 en 1990, en un contexto hiperinflancionario, dándole un uso al oro y la plata que acumulaba la provincia por la explotación de Farallón Negro.

La primera emisión de piezas alegóricas fueron los Esquiú de plata y oro. Se emitieron 100 mil Esquiú de plata y apenas 100 de oro. Meses después se acuñaron 50 mil Coronas de plata, piezas alegóricas en honor al centenario de la coronación de la Virgen del Valle.

En su reverso, las monedas, cualquiera fuese su serie, debía llevar la figura tetracéfala, representativa de la cultura Aguada y debían valer al menos su costo y no más de cuatro veces y media esa medida.

Las piezas de plata circularon por algunos años como moneda de cambio en la provincia. Tenían un valor de 12 pesos. Las de oro, en cambio, no llegaron a circular. Las compraron coleccionistas y fueron obsequiadas por el Gobierno.

La creación de estas piezas tenía por fin último destinar los recursos que generara su circulación a créditos a la producción. Pero eso no llegó a concretarse.

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