La Municipalidad de Neuquén comenzó a controlar este miércoles el nivel de decibeles en motos y automóviles, en la zona centro. Se pretende hacer cumplir la ordenanza que prohíbe expresamente los “ruidos molestos”. También controlarán velocidad.
“Monitoreamos los ruidos molestos y la falta de silenciador o escape libre, que muchas veces se utiliza como forma de demostrar la potencia del auto y esto genera mucha molestia. Tenemos la obligación de hacerlo porque así lo establece la ordenanza”, indicó.
Se trata de la Ordenanza 12.028 que en sus artículos 273 hace referencia a la falta de silenciador: “El que circulare con vehículo accionado por motor a combustión interna, o en el que se hallare instalado motor de ese tipo, desprovisto de un aparato o dispositivo silenciador amortiguador de ruidos de gases, será sancionado con multa de 30 A 100 módulos”.
En el artículo 274 de la norma, se estipula los límites para los distintos tipos de vehículos: entre 82 y 90 decibeles, según la cilindrada y el porte.
“Esta mañana nos hemos encontrado con varios casos que exceden los máximos permitidos y los hemos ido infraccionando, sobre todo motocicletas, que son las que más inconvenientes generan. Los operativos se van a hacer en los barrios y también durante la noche, queremos detectar los escapes libre que generan mucho ruido, y es donde estamos apuntando”, añadió Sánchez.
Por otro lado, adelantó que en dos meses comenzarán a funcionar los cinemómetros, que son dispositivos para medir la velocidad de los vehículos. La Municipalidad cuenta con seis, de los cuales cuatro son fijos y están instalados en la ruta 7, en la multitrocha, en la calle Belgrano y en San Martín, y otros dos móviles.
Estos últimos, afirmó Sánchez, requieren de mucho uso manual, por eso “estamos capacitando a los inspectores en su uso, además se necesita incorporar tecnología informática nueva a los Juzgados de Falta que hoy no la tienen”.
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