Luego de la Asamblea celebrada en el Club Rivadavia, en donde un amplio espectro institucional y político se pronunció por la inconveniencia de tomar medidas apresuradas con referencia al traslado de la Terminal de Ómnibus, su futuro emplazamiento, el destino de su actual predio y qué proyecto se ha planteado –de palabra- para el tipo de construcción a realizar en el mismo, se registraron cambios en la actitud del gobierno local, a mi modesto juicio, insuficientes.
Si no está decidido el futuro emplazamiento y tampoco qué se puede llegar a construir ¿Tiene sentido vender un terreno que, por sus características, es de los más importantes de Junín ? Esta maniobra es, a mi juicio, lesiva para el interés de los juninenses, ya que nos crea la sospecha de que esa actitud de “vender las joyas de la abuela” está atada a un tipo de políticas por las que ya hemos pasado y cuyas secuelas aún lamentamos. Una mayoría legislativa otorgada por el voto popular le pondrá legalidad a esta medida. Lo que nunca podrá otorgarle es Legitimidad. Pesará sobre las conciencias de muchos concejales que, por obediencia debida, le darán paso a esta irreparable pérdida.. .Hagamos votos para que la sensatez prime por sobre lo que puede ser un daño Terminal.
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