Terminal: fallas cuestan $ 4 millones

Por presuntos errores de proyecto, se debió ampliar el presupuesto original de la nueva estación de colectivos.
Fue inaugurada como una de las más brillantes obras de ingeniería de los últimos tiempos en Córdoba, pero a los pocos días la Provincia tuvo que salir a poner un pequeño “dineral” para salvar varios errores incluidos en el proyecto constructivo original. Hablamos de la Nueva Terminal de Ómnibus de la ciudad de Córdoba, uno de los edificios públicos emblema de la gestión del gobernador Juan Schiaretti, que a menos de dos meses del corte de cintas sigue recibiendo refacciones que permitan su normal funcionamiento.

Ayer, el Gobierno provincial publicó en el Boletín Oficial el decreto 1.779, firmado por el propio Schiaretti el pasado 18 de octubre (apenas 20 días después de su inauguración formal), en el que se autoriza la “ejecución de trabajos modificatorios” en la nueva Terminal de Ómnibus por un valor total de 4.060.911,19 pesos. Según la resolución oficial, dichas obras adicionales “resultan indispensables para el buen funcionamiento” del flamante edificio.

Según el diagnóstico realizado por la Subsecretaría de Arquitectura de la Provincia, cartera comandada por el arquitecto Andrés Caparrós, los trabajos en cuestión consisten en la construcción de una estructura de soporte en la zona de boleterías, incluyendo placas de yeso en el frente de los locales; de nuevas celdas y modificación de cámaras de medición; de la estructura de soporte para embutido de artefactos en el mall central; el desvío de varias cañerías de agua potable; la reubicación de uno de los caños cloacales principales; y la construcción de bancos de espera para los pasajeros.

Los cuatro millones de pesos destinados a estas obras “complementarias” ya han sido girados a la misma contratista que hizo la obra principal de la Nueva Terminal: Riva SAIICFA. Sobre un presupuesto de 86 millones de pesos que insumió la construcción del edificio, los gastos extras autorizados ahora por decreto representan casi un 5 por ciento de la previsión original.

Explicaciones. Fuentes de la Subsecretaría de Arquitectura señalaron a Día a Día que se trata de “obras complementarias no incluidas en el pliego original”, y que el grueso de estas erogaciones adicionales corresponde a las sillas de espera que fueron adquiridas por fuera de la primera licitación a una empresa de Buenos Aires.

No obstante ello, muchas de las obras complementarias encargadas a la contratista ya desde su denominación en el propio decreto oficial hacen referencia a refacciones sobre trabajos mal hechos o diseñados, como por ejemplo la “modificación” de las celdas de inspección, el “desvío” de cañerías de agua, o la “reubicación” de conductos cloacales.

Por ello, hay elementos para suponer que el proyecto constructivo, elaborado por el prestigioso estudio GGMPU, habría tenido fallas en su diseño que ahora le cuestan buena plata a la Provincia.

Como se recordará a los pocos de días de inaugurada, y luego de recibir la primera lluvia que cayó sobre la ciudad, la Nueva Terminal se inundó como consecuencia –según se explicó en su momento– de la rotura de un caño de desagüe. A pesar de haberse construido contra reloj, en la flamante estación apenas si hoy operan algunas pocas líneas de servicios de larga distancia.

Nueva, pero arreglada

Inundada. A pocos días de inaugurada, y ante la primera lluvia en la ciudad, la Nueva Terminal se inundó por la rotura de un caño de desagüe.

Refaccionada. Ahora, por problemas en el diseño original, la Provincia debe gastar $ 4 millones para garantizar su buen funcionamiento.

De todo un poco. Los trabajos complementarios incluyen la estructura de soporte en boleterías, nuevas placas de yeso en el frente de los locales, la modificación de cámaras de medición, la estructura de soporte para embutido de artefactos, el desvío de cañerías de agua potable, la reubicación caños cloacales, y la construcción de bancos de espera.

Comentá la nota