Estudiarán los datos recuperados durante los próximos 40 días para confirmar si hay o no hidrocarburos.
El funcionario afirmó que si la evaluación aporta resultados positivos eso dará sustento para proseguir con la exploración en la zona. “Lo que buscamos determinar es si en el subsuelo de Beazley existe una cuenca que contenga hidrocarburos. Se determinó toda la litología que atravesó el sondeo y ahora hay que empezar a estudiar lo que tenemos. Estimamos que los resultados los vamos a tener en un plazo de 30 a 40 días”, destacó Chirino, quien dijo que este análisis no sólo establecerá si hay otra perforación, sino también la modalidad y la ubicación en la que va a ser realizada.
Muchos puntanos habrán imaginado que la perforación en Beazley iba a “pinchar” un estrato empapado de petróleo y que el "oro negro" iba a surgir con ímpetu del terreno como si fuera la lava de un volcán.
Esta imagen, sin embargo, quizá estaba cargada de optimismo y de un poco de impaciencia. El gerente de la UTE recordó que la función del pozo, al ser de estudio y no de exploración o producción, era principalmente la de aportar información. “Este pozo por sí sólo no permite tomar una decisión de fondo para asegurar si existen o no hidrocarburos”, aclaró. El sondeo de Beazley no detectó evidencias directas de hidrocarburos, por lo que el veredicto final entonces no habrá que esperarlo en la torre de perforación, sino en los monitores de las computadoras y los mapas que manejan los geólogos.
Los científicos que trabajaron hasta hace una semana en Estación Gorgonta, un sitio sin relieve y despoblado ubicado a unos 10 kilómetros de Beazley, están satisfechos porque la perforación pudo desarrollarse sin mayores inconvenientes. “La litología nos ayudó porque no registramos derrumbes en las paredes del pozo”, explicó Chirino, y agregó que si esto no hubiera sido así la perforación habría recuperado mucho menos información.
Chirino señaló que si los estudios aportan datos positivos el siguiente paso será hacer una nueva perforación en una zona cercana al sitio en donde fue realizado el sondeo inicial.
Los antecedentes
Los puntanos deberán esperar entonces alrededor de un mes para saber si en San Luis hay petróleo en su subsuelo. Pero la perforación iniciada este año no es la primera hecha en la provincia para buscar hidrocarburos.
A partir de la década del sesenta y hasta mitad de los noventa se realizaron hasta diez pozos de estudio en Beazley, la mayoría ejecutados por YPF. Estas exploraciones encontraron vestigios de hidrocarburos, y análisis posteriores determinaron la existencia de estructuras bajo el terreno que podían actuar como trampas para el petróleo.
Estos fueron los elementos que empujaron al Gobierno de San Luis para hacer una nueva apuesta. “Esperemos que ahora podamos tener más suerte”, señaló Chirino.
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