Es el sector más afectado por la desaceleración económica. La construcción es la que menos impacto muestra en sus planes de corto plazo, aunque el 20% estima que puede haber un retroceso
En Río Cuarto y la región, el más afectado en esta etapa es el comercio. Según un estudio realizado por la Fundación Ege, el sector viene de sufrir el “anuncio oficial de quita de subsidios nacionales y aumento de tarifas de servicios con su correlato en el incremento de los costos de producción; a su vez, la complicada situación fiscal del Municipio local y del Gobierno provincial que
originaron un incremento de tasas, contribuciones e impuestos sobre toda la economía y de manera diferencial sobre el comercio lo condujo a finales del año a ser el sector con menos expectativas positivas para el comienzo del 2012”.
A eso deben sumarse las consecuencias por las trabas a la importación que directa o indirectamente recortó disponibilidad de muchos productos en amplias ramas del comercio, desde farmacias hasta electrónica y jugueterias. “Este contexto ha llevado al sector a ser el de peor situación actual de la economía, donde 1 de cada 4 comercios está en recesión; de allí que sea el sector con menor índice de confianza empresarial en la actualidad”, apuntó el informe de Ege.
Con respecto al segundo trimestre del año, las expectativas no son mejores. “Se espera una profundización del deterioro en las expectativas y aumento de la recesión, y si bien hay empresarios que esperan ver aumentar su nivel de ventas, es una cantidad inferior a la de aquellos que esperan verlas reducirse”, indica el informe de la entidad que consultó para el trabajo a 140 hombres de negocios del sur provincial.
Por su parte, la construcción se mantiene relativamente estable desde mediados del año pasado. En su evolución, mucho tiene que ver el desarrollo de obra pública en la ciudad, así como la concreción de obras privadas iniciadas con anterioridad. Según los empresarios del sector, durante todo el año pasado y comienzos del 2012, no se registraron empresas en recesión.
“Por el contrario, para el próximo trimestre, los empresarios advierten que puede haber inconvenientes para mantener el nivel de actividad y que podría disminuir. Asimismo, un importante grupo de empresarios confía en que el nivel de contratación de obras aumentará”, explicó Ege.
La industria
La industria, de menor peso en el sur provincial, “atravesó una situación de gran estancamiento en el primer trimestre, y a diferencia de lo que ocurría a finales de 2011, en este primer trimestre el indicador de recesión creció una vez y media (150%) ubicándose en el 18%, mientras que durante la mayor parte de 2011 siempre estuvo alrededor del 8%”, indicó el informe.
Aquí se destaca como central el impacto que tiene en el sector el incremento de los costos de producción a lo que se sumó un dato relevante que fue la política de comercio exterior que profundizó el Gobierno nacional.
“El procedimiento para realizar importaciones -independientemente de si se trata de bienes de capital, insumos o productos terminados- se ha tornado prácticamente imposible de concretar, con lo que aquellas empresas que dependen de insumos importados que ya no ingresan al país han debido retrasar sus procesos productivos, buscando sustitutos nacionales en caso que existan y aguardando su disponibilidad, lo cual ha profundizado el estancamiento del sector”, explica.
Para el segundo trimestre, los industriales tienen expectativas muy positivas respecto de la evolución de sus ventas, ya que 1 de cada 2 empresarios espera que las mismas aumenten. Asimismo, la proporción de empresarios con expectativas negativas sigue siendo importante.
Por último, en el sector servicios, 3 de cada 4 empresarios respondieron que el nivel de ventas se mantuvo similar al de fines del año pasado, mientras que la proporción de expansión prácticamente compensa a la de recesión. Las expectativas para el segundo trimestre indican que podría haber alguna expansión en el nivel de actividad aunque esperan que se duplique la cantidad de empresas en recesión”, concluyó la Fundación Ege.
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