El PRO de la Tercera se rearma y recibe al peronismo disidente, pero en el hall de entrada

Grindetti es el conductor de la Sección más importante del Conurbano. Maneja los contactos con el peronismo disidente. Michetti recibiría el beneficio electoral de esta tropa. El ministro porteño deberá cuidar que no le coopten el PRO. Habrá supervisión en la dirigencia propia para que no se aburguese. Tendrá prioridad los Pro de la primera hora. Se acercan los radicales.
Luego de la elección del 23 de octubre pasado, en la que el PRO quedó como la mejor fuerza opositora —porque al no participar no perdió—, ahora se rearma y prepara para dar la pelea del 2013 en todos los frentes, pero sobre todo en el territorio más importante de la Argentina, el conurbano bonaerense.

Dentro de ese conglomerado que significa semejante caudal de votos, no cabe dudas de que la Tercera sección se erige como el bastión a conquistar por el macrismo que, detrás de La Matanza, tiene su epicentro en los municipios de Avellaneda, Lanús, Lomas de Zamora y Almirante Brown.

Como se sabe, la persona encargada de dirigir los destinos de estas estructuras es el ministro de Hacienda porteño y líder del PRO de Lanús, Néstor Grindetti, quien tendrá la difícil tarea de unir un grupo que atravesó fuertes internas durante el año pasado de cara a lo que fue el último armado de listas.

El Pro sabe, además, que para salir airoso en el 2013 necesita cinco cosas: la organización, el trabajo, los recursos, el candidato y la pata peronista. Y precisamente, Diario del Sur indagó en las diferentes fuentes internas del armado para tratar de aclarar el mapa de este armado que será el más importante de la oposición de centro derecha.

El candidato

Antes de salir a buscar un candidato a gobernador para el 2012, el PRO bonaerense necesita imperiosamente un candidato a diputado provincial que le permita incrementar el caudal de votos necesario para, al menos, ser la segunda fuerza en la provincia que, por ahora, parece ser para Francisco de Narváez.

En el PRO de la Tercera no parecen temer mucho al colorado, y hasta consideran que “está en caída libre”, según expresaron a este medio. Dan por sentado que “el espacio del colorado empezó a dividirse entre dos bandos, el de (el diputado nacional Alberto) Roberti, que mira al sciolismo y el de (el diputado nacional Gustavo) Ferrari, que perdió el rumbo”, analizó un importante dirigente del armado macrista.

Se los ve entusiasmados a los macristas de la Tercera y aspiran a que la diputada Gabriela Michetti encarne el rol del gran cuadro macrista de la Provincia que ponga de rodillas a su principal rival de la centro derecha.

El PRO cree que, entre el colorado y Michetti, la gente optará por la diputada que en breve estaría empezando a recorrer la provincia, pero aclaran que “el PRO de la Tercera no se le entregará a Michetti, sino a Mauricio (Macri)”.

Esto dice mucho, porque este armado no será de la diputada. Podría sintetizarse esto como si le alquilaran el aparato que se está armando, que tendrá además una supervisión, ma non tropo, del diputado Emilio Monzó.

La organización

Mauricio Macri le dio la responsabilidad a Monzó para que se encargue de supervisar la tropa en todo el país, pero sobre todo en el conurbano, y por ahora, según las fuentes consultadas, el hombre ha sido bien recibido por los sureños.

De todos modos, algunos abren el paraguas ante lo que podría significar una intromisión no deseada, más que supervisión; sin embargo, uno de los principales armadores del conurbano sur aseguró a este diario que “por ahora la manera en que se maneja (Monzó) es la ideal”.

Está claro que lo que menos necesita el PRO ahora es una interna propia, sobre todo ante la llegada de la pata peronista, que no llega para ser espectadora de lujo, sino para disputar verdaderos espacios de poder.

La pata peronista

Los peronistas parecen ser partícipes necesarios de cualquier armado político en la Argentina por su manera de traccionar votos en los barrios del conurbano y eso lo sabe Grindetti que, según contó un allegado de él, empezó a tener reuniones concretas con los peronistas anti K.

Uno de los más importantes representantes de este armado es sin duda el diputado provincial de la Tercera y hombre de Lomas de Zamora, (el ex duhaldista) Gustavo Ferri, quien parece encarnar la figura central de este peronismo opositor que reforzaría el PRO de la Tercera con estructura local.

Precisamente, hubo una reunión importantísima la semana pasada entre Grindetti y Ferri para sellar los primeros acuerdos que permitan acercar las primeras impresiones del trabajo de armado. Como dijo alguien que presenció el encuentro, “igual hay que ver cómo camina esto”.

Por lo pronto, según se supo, Grindetti está teniendo reuniones con todos los peronistas de la Tercera, y esta semana empezaría además con encuentros con peronistas de nivel nacional del calibre de un Ramón Puerta, por ejemplo.

Lo que el PRO deberá prevenir, sin lugar a dudas, es que el peronismo no le coma el PRO con sus ejercicios de internas que tan bien sabe hacer. En esto, Grindetti, sobre todo, deberá tener un especial cuidado porque los “muchachos” llegan para internalizar el poder y hasta podrían intentar desplazar a los propios macristas.

Aquí se verá la mano del conductor para advertir a los peronistas que el primer lugar lo tienen los PRO de la primera hora, y evitar que los peronistas le dividan los frentes y le compliquen el armado de tropa.

El trabajo

No hay construcción sin trabajo territorial y no hay construcción territorial sin salir a la calle y recorrer los populosos barrios del conurbano bonaerense. Este es el gran desafío del PRO de la Tercera si quiere imponer su sello en el 2013.

No alcanza con un candidato si no se sale a visitar las calles del conurbano profundo, y también de los centros. El PRO ha pecado, en algunos casos, de dar por ganados los circuitos de la clase media acomodada y enfocar los barrios periféricos y termina perdiendo donde los deberían haber votado por pertenencia económica.

Esta desatención de algunos dirigentes está siendo tenida en cuenta para este armado y, según parece, el ojo supervisor llegaría a poner un férreo énfasis en que la dirigencia que ha renovado por cuatro años más no se aburguese.

Los principales armadores ven cierto déficit a la hora de “llevar gente” a los actos que se preparan para presentar las propuestas del PRO de cara a los vecinos, y más teniendo en cuenta que algunas internas terminan provocando, más que competencia, cierta inapetencia de colaborar.

Los recursos

Los recursos para salir a mover aparato son fundamentales a la hora de armar y, según lo que precisaron las fuentes consultadas, por ahora no parece tener mucha agua la canilla PRO.

No faltan dirigentes de la Tercera que aspiran a recibir una lluvia de ayudas contractuales de la ciudad de Buenos Aires, pero, según parece, irán chocándose con una sequía estacional porque, según definió una fuente porteña, el PRO de la ciudad no es una caja sin fondo.

Mauricio Macri quiere “más compromiso de los dirigentes”, dejan saber los principales armadores, y empezaron a recordarles a todos la famosa frase de Kennedy sobre que no se pregunten qué puede hacer el PRO por ellos, sino qué pueden hacer ellos por el PRO.

Los distritos

En tanto, se puede ir trazando un panorama del PRO de la Tercera en los cuatro Municipios más importantes de la región, como para analizar los primeros pasos que van dándole forma a un armado que tiene el objetivo de llevar a Macri a la Presidencia de la Nación en 2015.

Entre estos distritos hay dos jorgemacristas y dos grindettistas que en algún momento del 2010 estuvieron enfrentados, pero que a la hora de llenar las urnas supieron suspender las diferencias para pasar un octubre que no fue fácil por la falta de un candidato presidencial.

Los dos distritos jorgemacristas son Avellaneda y Almirante Brown, en los que los representantes son los concejales Daniel García y Miriam Niveyro, respectivamente. Estos dos dirigentes supieron pelear espacios de poder de la mano del intendente de Vicente López, pero, según una fuente calificada del nuevo armado, los dos estarían alineados a la conducción de Grindetti.

Según todas las voces consultadas, coincidieron en que tanto Jorge Macri como Grindetti parecen haber establecido una convivencia dirigencial óptima y en los próximos días se mostrarían juntos en Avellaneda para sellar el acuerdo definitivo.

Por otra parte, los dos distritos del ministro de Hacienda son Lanús (su pago chico) y Lomas de Zamora, el Municipio más poblado de todos.

Lomas de Zamora es tierra duhaldista y es desde donde llega el mayor peronismo disidente de la mano de Ferri, por lo que aquí Grindetti tendrá la principal tarea de medir las consecuencias de este arribo para evitar que la dirigencia local no termine arrinconada en los bares, como temen algunos dirigentes nacionales del PRO.

Saben, estos dirigentes, que algunos militantes se malacostumbraron a hacer política en mesas de la rosca local, y reniegan de las calles, pero esto estaría siendo observado en todos los distritos.

Lanús no es la excepción, pero justamente es la tierra del conductor de la Tercera y los ejemplos empiezan por casa. Si bien Grindetti es el dueño político de Lanús, él depende del concejal Jorge Schiavone y debe equilibrar las fuerzas del peronismo local que proviene de una parte del manolismo, que no se resigna a obedecer.

El peligro del armado en Lanús es que este peronismo termine por cooptar al PRO local si estos dirigentes se dejan ganar las calles de los barrios por el manolismo, dueño de muchas esquinas locales.

El PRO de la Tercera ha decidido dar la bienvenida al peronismo disidente, pero está claro también que por ahora lo recibe en el hall de entrada y no lo deja pasar al interior de la residencia macrista, hall en donde se llevan a cabo las negociaciones para la segunda etapa de la construcción.

La otra pata es la radical, que en todos los Municipios de la Tercera está dividida entre la centro izquierda y la centro derecha, pero por ahora, lo que más fuerte resuena es el caso Lanús, ya que los radicales que no cerraron con de Narváez han tendido puentes con el PRO, sin que se termine de concretar algún pase o un interbloque, como pasó con Unión Celeste y Blanco.

No será fácil para el PRO de la Tercera agrupar todos estos elementos encolumnados detrás de una sola consigna, porque cuando todo parezca estar claro, llegarán los egos y los intereses cruzados a la hora de las listas, pero antes de eso, hay otras listas que Grindetti quiere tener: las de los comprometidos con Macri 2015. De ahí se desprenderán los liderazgos locales.

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