En la tercera cadena nacional de la semana, CFK evitó responder a Moyano

Tampoco hubo nuevas indirectas contra Scioli, que si bien iba a asistir decidió quedarse en La Plata. El intendente Jorge Macri ofició de anfitrión y hasta se permitió aplaudir

SEBASTIÁN IÑURRIETA Buenos Aires.

Cuando trascendió que el acto de Cristina Fernández de Kirchner iba a ser una nueva cadena nacional, la tercera en cuatro días, marca que estableció un récord de su gestión, las expectativas por el discurso presidencial post congreso de la CGT de Hugo Moyano, crecieron a ritmo acelerado durante la tarde. Y como condimento, Daniel Scioli había confirmado su asistencia al predio de Tecnópolis. Al final, por un lado, como suele ser costumbre en el Gobierno, la primera respuesta oficial al camionero fue el silencio. Y por el otro, el gobernador bonaerense se quedó en La Plata para evaluar una mejora en su propuesta de pagar el medio aguinaldo en cuatro cuotas. Con el faltazo, tal vez evitó otra andanada de reproches presidenciales en vivo y en directo.

“Hoy....es el día perfecto”, resonó el estribillo de la canción de Estelares ante el ingreso de Cristina Kirchner, a través de los parlantes distribuidos por el enorme galpón de la feria ubicada en Vicente López. El ánimo musical presagiaba que el tono del discurso presidencial no sería confrontativo. En el escenario, ya esperaban a la mandataria el vice Amado Boudou, parte del gabinete, los gobernadores Francisco Pérez (de Mendoza), Oscar Jorge (La Pampa) y Sergio Urribarri (Entre Ríos), y el intendente local Jorge Macri, del PRO. Como buen anfitrión, el primo de Mauricio, el jefe de Gobierno porteño, concedió algunos tímidos aplausos. Se sentó sobre uno de los extremos de la mesa, bastante alejado de los funcionarios con carnet kirchnerista.

En la antesala del discurso, los bombos de la JP se callaron ante el show de música rítmica de El Choque Urbano, mientras un video institucional mostraba el proceso de construcción de Tecnópolis. “Alguno creyó el año pasado que lo hicimos por una cuestión electoral”, achacó sin dar nombres la Presidenta, al remarcar que de nuevo la muestra abrirá sus puertas este sábado. Luego una alumna formoseña de la comunidad Qom recibió la netbook número dos millones del Programa Conectar Igualdad.

Antes de dar paso a la cadena nacional, dos estudiantes le mostraron a la mandataria los software que habían creado. Uno de ellos le permitió a Cristina Kirchner articular un personaje en 3D. Ensayó un baile, agitando los brazos. Sus movimientos eran capturados por una cámara instalada en una computadora marca Apple.

“Cuando se pone fuerza, y acuerdan los trabajadores, los empresarios y el Estado, es imposible fracasar”, lanzó la Presidenta detrás del atril, al anunciar la reapertura del frigorífico Carnes Pampeanas, que el mes pasado había despedido a sus 295 empleados. Fue la única frase que Moyano podría haber interpretado como dirigida a su persona, en un discurso que evitó el tono político. Para finalizar, sobre una pantalla táctil, Cristina Kirchner estampó su firma: “Bienvenidos a Tecnópolis, el futuro”, escribió, antes de ir a recorrer algunas atracciones de la muestra.

Siguiendo la línea trazada por CFK, el oficialismo evitó explayarse en el conflicto con el líder cegetista. “No lo escuché el discurso de Moyano”, respondió Boudou al ser consultado por El Cronista. Luego analizó la realidad gremial. “Nunca es bueno que haya fractura”. Y después se sacó fotos con un grupo de trabajadores que llevaba gorras de la Unión Ferroviaria, el gremio que se bajó a último momento del congreso en Ferro. Le habían pedido lo mismo al ministro de Trabajo Carlos Tomada, quien luego de posar, les gritó con una sonrisa cómplice: “Mándenles saludos a Moyano”. Le respondieron con insultos cariñosos.

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