Terapia psicológica

Terapia psicológica
El técnico verdinegro, Facundo Sava, intenta pero no le encuentra la vuelta. Tras cuatro caídas seguidas, deberá aplicar sus conocimientos y dotes de psicólogo social para sacar el barco adelante.
Es momento de guardar por unos días el manual de entrenador y sacar del consultorio el de psicólogo.

Es hora que el técnico de San Martín, Facundo Sava, aplique sus horas de lectura y su sabiduría como psicólogo social. En sus primeras prácticas, cuando estudiaba, trabajaba mucho en grupo. Es más, cuando quiso dejar el fútbol justamente por un bajón “anímico”, la psicología lo hizo salir adelante de una manera increíble.

Después de 4 derrotas al hilo (la última 3-0 ante Vélez de local), el verdinegro necesita urgente una ayuda psicológica, que haga revivir el ánimo del plantel. En el libro que escribió, llamado “Los colores del fútbol”, habla de lo que significa perder y ganar un partido. “La psicología siempre me ayudó en mi vida”, supo declarar en su arribo a Concepción. Es hora de hacer una terapia psicológica en el plantel.

El Colorado atraviesa el peor momento desde que en el verdinegro, incluso coincide con el peor arranque en la historia de San Martín, que hoy está hundido en el descenso directo.

Su relación con los jugadores no es mala. Es más, los mismos futbolistas lo dicen. “Habla siempre con nosotros, es como un jugador más”. El mismo entrenador conversa mucho con ellos en los entrenamientos y hasta en algunas prácticas se calza los cortos.

Aunque la dirigencia lo respalde y el propio Sava diga tener fuerzas para seguir adelante, los resultados mandan en el mundo del fútbol y si pierde con Racing...

En estas horas, el Colorado debe estar leyendo y buscando el camino. Tampoco vendría mal un llamado a su padre futbolístico, Carlos Timoteo Griguol. O porqué no pedirle un consejo a su padre, Alberto, de quien heredó esta carrera profesional.

En estas primeras cuatro fechas nunca repitió el mismo once inicial y tampoco el dibujo táctico. Con resultados negativos fue cambiando y probando. Ante San Lorenzo puso un 4-4-2 y fue uno de los mejores partidos que hizo el verdinegro. Frente a Colón dispuso un 4-5-1, que sorprendió, el mismo esquema paró ante Newell’s. Con la soga al cuello volvió al 4-3-1-2 ante Vélez y tampoco dio resultado.

Habrá que ver si su psicología da resultado en este duro momento que atraviesa en su primera experiencia como entrenador. ¿Cambiará el esquema? ¿Hará variantes...?

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