Más tensión y violencia en Junín por el endurecimiento de los controles viales

 Más tensión y violencia en Junín por el endurecimiento de los controles viales
Desconocidos produjeron destrozos en la Agencia de Seguridad Vial, tras un operativo realizado el domingo último en avenida San Martín. El titular del área, Daniel Kelly, reconoció estar preocupado y llamó a los funcionarios a asumir un mayor compromiso.
A cuatro meses de la creación de la Agencia de Seguridad Vial, el ordenamiento del tránsito de la ciudad sigue resultando conflictivo para las autoridades y trabajadores municipales que, cada vez más, se enfrentan a situaciones violentas, producto del choque entre el endurecimiento de las multas y el poco apego a las normas de algunos conductores.

El último episodio de estas características ocurrió durante la madrugada de ayer, cuando un grupo de jóvenes destrozó parte de las oficinas de la Agencia, luego de un control vehicular realizado el domingo a la noche en diversas zonas de la avenida San Martín.

Según relató el titular del organismo, Daniel Kelly, los incidentes fueron provocados por motociclistas que, luego de ser sancionados por los agentes, se dirigieron inmediatamente a las oficinas –ubicadas en Liliedal 64- con fines delictivos.

“Han roto las ventanas y los vidrios, con una clara intención de ingresar para cometer cualquier tipo de delito”, dijo y agregó: “Nosotros estamos para controlar el tránsito, para hacer cumplir una norma. Uno no se prepara para esto, porque esto va más allá de toda lógica”.

En diálogo con DEMOCRACIA, el funcionario admitió que los controles en la avenida se realizan por pedido de los propios vecinos, que cada domingo se ven afectados por los ruidos ocasionados por los motores de los rodados.

En este orden, dijo que los disturbios se repiten todos los fines de semana, aunque no siempre en los mismos lugares, ya que, al advertir los controles, los jóvenes se trasladan a otras zonas.

“Es un tema complejo, porque esta gente está acostumbrada a ir corriéndose de lugar. Cuando nosotros estamos en el centro, ellos se van a la avenida de Circunvalación o a la Ruta 188. Y nosotros no estamos para correrlos”, afirmó.

Para Kelly, el de las “picadas” resulta un tema de gran complejidad, no sólo por las dificultades que existen a la hora de aplicar sanciones, sino también, y sobre todo, al momento de prevenir accidentes.

“La situación es realmente preocupante”, admitió.

Ataques y miedo

Las reiteradas agresiones verbales y físicas sufridas por los agentes de tránsito pusieron en alerta a las autoridades, que hoy buscan la manera de frenar la creciente escalada de violencia que se da en las calles juninenses.

Mientras tanto, los trabajadores ocupan sus puestos con temor y esperando ser respaldados por sus superiores.

“Yo noto preocupación, pero no quieren bajar los brazos, quieren seguir adelante, tratando de hacer lo mejor posible”, dijo Kelly, y agregó: “No queremos que vuelva a pasar esto y que vuelvan a amedrentar al personal”.

Para que ello suceda, apeló al trabajo conjunto entre la Policía y los funcionarios municipales, a quienes les reclamó mayor compromiso.

“Tengo la confianza de que la situación se revierta, que no sea peor todavía. Vamos a tener que trabajar diferentes aspectos para buscarle una solución”, aseguró.

Respecto de los agresores, dijo que “no entiende su actitud” y que espera poder sentarse a conversar para poder darle una solución al tema.

Respaldo a los trabajadores

En diálogo con este diario, referentes de la oposición respaldaron a los trabajadores de la Agencia y manifestaron su repudio a los acontecimientos violentos ocurridos durante la madrugada de ayer.

“Creo que la Agencia está cumpliendo un rol necesario y expreso mi absoluto repudio a cualquier hecho de violencia hacia ellos”, sostuvo el concejal del MID Ricardo Petraglia.

“No tengo la certeza de que todos los inspectores se conduzcan con los modos adecuados, pero no me parece bien que se ponga en tela de juicio su trabajo”, agregó.

Por su parte, la concejal kirchnerista Virginia González aseguró: “Pese a las acusaciones del secretario de Gobierno, nuestro bloque dejó en claro que estamos en contra de toda forma de violencia. Nuestra fuerza política defiende a los trabajadores, más allá del espacio donde desarrollan sus tareas”.

Para la edil, los hechos violentos son consecuencia de una deficiente política del Ejecutivo que, sin profundizar el trabajo en educación y prevención, salió a castigar a los trabajadores.

Para Petraglia, en cambio, el problema estriba en la poca afición a las normas que tienen cientos de vecinos, a los que, aunque se le den facilidades para estar en regla, no están dispuestos a cumplir la ley”.

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