Fuerte discusión sobre el monto de las indemnizaciones para el sector agrícola; críticas de España a Alemania
La Comisión Europea, órgano ejecutivo de la UE, trató desesperadamente de calmar la irritación de varios países, afectados por el desmoronamiento de las ventas de frutas legumbres desde la aparición de la bacteria Eceh, y prometió ayer una ayuda sensiblemente superior a los 150 millones de euros de indemnización propuestos en un comienzo a los productores agrícolas.
Los 150 millones de euros iniciales fueron sugeridos durante una reunión extraordinaria de ministros de Agricultura europeos en Luxemburgo, por el comisario responsable del caso, Dacian Ciolos, a fin de cubrir el 30% de las pérdidas sufridas hasta ahora por los agricultores.
Pero esa suma fue juzgada absolutamente insuficiente por la mayoría de ministros europeos, que ejercieron fuertes presiones para que la Comisión aumentara el nivel de compensación.
Ciolos se comprometió a mejorar en forma "sustancial" esas indemnizaciones. Sin embargo, se mostró muy prudente sobre la posibilidad de cubrir el 100% de las pérdidas, como lo reclaman España, Francia y otros siete países del bloque.
"Es necesario que la solidaridad europea esté a la altura de la situación", había exigido la ministra de Agricultura belga, Sabine Laruelle. Para ella, las pérdidas del sector podrían elevarse "a varios centenares de millones de euros".
Los consumidores europeos prácticamente han dejado de comprar pepinos, ensaladas, tomates y otras legumbres, presentados por Alemania como posibles vectores de la contaminación que causó la muerte de 23 personas en Alemania y una en Suecia, y contaminó a más de 2000 en tres semanas en toda Europa. Casi todas las víctimas se encuentran en el norte de Alemania o pasaron por esa región en los días previos a la aparición de los primeros síntomas.
Los fondos europeos permitirán indemnizar a los productores de legumbres sean o no miembros de organizaciones de agricultores.
Pero la ayuda prometida ha sido juzgada insuficiente por España, primer exportador de frutas y legumbres en Europa, cuyas ventas se desplomaron desde que sus pepinos fueron señalados -equivocadamente-por las autoridades alemanas.
La ministra española Rosa Aguilar insistió en que los agricultores sean indemnizados en un 100%. Lo mismo hizo su homólogo francés, Bruno Le Maire, que reclamó "una reparación total para los productores".
Madrid, que evalúa sus pérdidas en unos 225 millones de euros por semana, quiere que sea Alemania la que pague la totalidad de la compensación y amenazó a Berlín con llevar el caso ante la justicia.
En plena temporada de consumo de ese tipo de legumbres, los productores alemanes estimaron sus pérdidas en 50 millones de euros.
Por otra parte, que los fondos de ayuda sean europeos debería satisfacer a países como Francia, que se niegan a pagar un centavo de su bolsillo para indemnizar a las víctimas de esta crisis originada en Alemania.
Como suele suceder en situaciones de crisis, la reunión de ayer de ministros de la UE se convirtió en un psicodrama con un principal acusado, Alemania, considerada culpable de haber lanzado alertas contra las legumbres sin pruebas suficientes.
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