Un grupo de personas, en el marco de un conflicto gremial, trabaron las puertas con candados e impidieron, por casi cinco horas, la salida de los puesteros. Se habrían registrado golpes, piedrazos y amenazas de muerte
Momentos de máxima tensión se vivieron desde esta madrugada en el Mercado Regional cuando un grupo de personas bloqueron los accesos al predio ubicado sobre la avenida 520, entre 1 y 119, para impedir la salida de los puesteros y demás trabajadores que allí se encontraban. Según comentó el Secretario General de la Municipalidad de La Plata a este medio, Mario Rodríguez, los individuos que llevaron adelante el corte son empleados de Smart Bridge, firma que actualmente opera la carga y descarga de la mercadería, servicio fue licitado y ahora está en proceso de adjudicación. Rodríguez señaló que la Comuna considera esto una acto de “intimidación y extorsión” de parte de un sector que “no quiere un cambio” de empresa concesionaria. En este sentido, el funcionario aclaró de manera que “no se puede afirmar, porque no hay pruebas de ello”, que Smart Bridge sea responsable de los hechos. Rodríguez, quien estuvo hoy en el Mercado, explicó que la licitación está vencida y prorrogada y que ahora se presentaron Smart Bridge y dos competidores más. En tanto, confirmó que un particular realizó una denuncia penal a raíz de los sucedido. Asimismo, intervino personal de la Comisaria SextaPor otro lado, el Secretario General descartó que haya habido “una toma” del lugar como fue catalogado el problema, a primera hora, por la prensa. “Sí bloquearon la calle y hubo alguna escaramuza”, agregó. En esta parte, la palabra oficial no es coincidente con la información trasladada a eldia.com por tres fuentes que pidieron permanecer en reserva absoluta por temor a sufrir algún tipo de represalia, la cuales se repitieron en su relato. Según lo comentado, el conflicto comenzó cerca de las 3:00 y se profundizo cerca de las 5:00, cuando la gente que se encontraba dentro intentó salir. En ese momento, se habrían producidos incidentes donde no faltaron los palos, las piedras y las amenazas de muerte. Luego, cerca de las 10:00, las puertas se liberaron y el clima beligerante mermó.

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