Fuerzas de Infantería, en el predio de Maschwitz
Los choferes realizan el paro de actividades por tiempo indeterminado, en reclamo de la reincorporación de cuatro trabajadores y mejoras en las condiciones laborales, además de la reasignación de tareas para otros 13, según dijeron fuentes gremiales.
Cerca de las 17 de ayer, el juez de Garantías de Escobar, Luciano Javier Marino, ordenó el desalojo de la terminal por considerar la medida de fuerza una violación del artículo 94 del Código Penal y un exceso del reclamo gremial.
Al cierre de esta edición, los choferes continuaban ocupando el predio y el delegado sindical Esteban Simonetta dijo a LA NACION que quienes permanecían en la terminal eran "trabajadores que recibieron un telegrama de la empresa intimándolos a presentarse para cumplir sus funciones".
"Los trabajadores no quieren levantar la medida de fuerza hasta que no tengamos garantías de que la empresa va a resolvernos el problema", agregó el gremialista. "Si la policía constata que no hemos realizado ningún daño a la propiedad, firmaremos un acta que en principio anularía la orden de desalojo", explicó.
Los choferes cortaron el servicio el martes último, lo que afectó a unos 250.000 pasajeros que utilizan los 19 ramales que unen Constitución con Tigre. Anteayer, una reunión en el marco de la conciliación obligatoria, dictada por el Ministerio de Trabajo, resultó infructuosa cuando los representantes de la empresa (ex Monsa) no se presentaron. Esa misma tarde, un grupo de trabajadores cortó la avenida Callao al 100 y el ministerio los instó a terminar con la medida de fuerza y los cortes de calle, y a acatar la conciliación obligatoria, dictada por 15 días hábiles.
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