Cobos y Sanz encabezaron las gestiones para evitar una cruenta elección entre Ricardo Alfonsín y el sector de Moreau
No tuvieron éxito, y hasta anoche no habían podido impedir el enfrentamiento que se avecina entre el sector de Ricardo Alfonsín, que se define como la renovación partidaria, y el de Leopoldo Moreau y Federico Storani, los caudillos que crecieron de la mano del ex presidente Raúl Alfonsín.
La cara con que Sanz salió del despacho de Cobos era elocuente. "La unidad del radicalismo bonaerense es un requisito para la recuperación del radicalismo", dijo amargado a LA NACION, aunque las desesperadas negociaciones seguirán hasta mañana, cuando se cierren las listas para la interna partidaria del 6 de junio.
En esa elección se renovarán autoridades de la UCR en la provincia de Buenos Aires y todos sus distritos, cuatro delegados al comité nacional y 344 convencionales provinciales.
A pesar de su papel de mediadores, ni Sanz ni Cobos son neutrales en la disputa, aunque se esfuercen por mostrar lo contrario.
Si bien Cobos no competirá directamente (su campo de batalla es Mendoza), unos 500 dirigentes que le responden están volviendo al partido y buscarán recuperar el sello radical en sus distritos. En ese contexto, el cobismo selló un acuerdo de unidad con el sector de Moreau y Storani, el grupo del intendente Gustavo Posse (San Isidro) y la corriente Superación Radical.
Sanz, en cambio, integra a nivel nacional el grupo de Renovación Federal al que también pertenecen Alfonsín, el jefe del bloque de senadores radicales, Gerardo Morales, y el ex gobernador Angel Rozas, que ayer lo acompañó en las reuniones en el despacho del vicepresidente.
Tensa discusión
Por el cobismo estuvieron el propio vicepresidente y el diputado Daniel Katz. Por el otro sector fueron Ricardo Alfonsín y Miguel Bazze, su candidato para presidir el estratégico comité provincia.
Las negociaciones marchaban muy bien: se decidió que Alfonsín se quedaría con el 30% de los cargos, Cobos con el otro 30%y Moreau y Storani (que controlan el aparato partidario vital para ganar la interna) con el 40% restante.
Sin embargo, todo se empantanó cuando quisieron definir para quién sería la presidencia de la UCR provincial, estratégica para un proyecto presidencial en 2011. Alfonsín se negó a poner a otro que no fuera Bazze, y todos sabían que Moreau no aceptaría bajar a su postulante, Eduardo Santín, mientras contara con el aval de Cobos y sus otros aliados.
Así las cosas, los esfuerzos de Sanz y Rozas se centraron en tratar de convencer a Cobos de que rompiera su acuerdo con Moreau, y así abrir la posibilidad de un pacto con Alfonsín, pero eso no pasó.
"Antes que frenar el proceso de renovación y la reconciliación con la sociedad en la provincia, prefiero perder la interna", le había anticipado a LA NACION el hijo del ex presidente. Gane o pierda, Alfonsín cuenta con quedar como "la cara nueva" del partido, y apuesta a que la imagen de Cobos quedará dañada por sus socios bonaerenses.
Del lado del vicepresidente, en cambio, se quejan de que la postura de Alfonsín es intransigente, y lo acusan de bombardear un acuerdo por sus ambiciones personales.
Aunque no lo digan, los dos sienten que ceder en la provincia les quitará fuerza para competir por la postulación presidencial en 2011, un puesto al que aspiran tanto Alfonsín como Cobos, y que empezará a disputarse en suelo bonaerense.
CARA A CARA
* RICARDO ALFONSIN
Diputado nacional
Quiere quedarse con el control de la UCR bonaerense para ser una pieza fundamental del proyecto presidencial del partido en 2011. Está enfrentado con Moreau y Storani.
* LEOPOLDO MOREAU
Ex senador
Es el histórico jefe del aparato radical bonaerense y tiene como principal aliado a Federico Storani. Acordó una lista de unidad con los referentes de Cobos y Gustavo Posse, entre otros.
* Las gestiones. Cobos y Alfonsín se habían reunido hace 15 días para explorar un posible acuerdo. El vicepresidente propuso a Daniel Salvador para presidir la UCR bonaerense. Moreau se negó.
* Celos. La disputa entre Alfonsín y Moreau se remonta a los tiempos en que vivía Raúl Alfonsín. "Uno es su hijo biológico y otro su hijo del corazón", suelen decir en el radicalismo para explicar su enfrentamiento.
* La mira en 2011. Cobos teme que un triunfo de Alfonsín en esta pelea potencie a un eventual competidor interno en la carrera presidencial. Alfonsín cree que Cobos quiere perjudicarlo y que cerró un acuerdo con Moreau para asegurarse la candidatura radical.












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