El Frente Nacional Campesino (FNC) que se encuentra protestando en el puente Santa Ana, sobre el río Bermejito, denunció presiones por parte de la Policía del Chaco y confesó su preocupación por posibles hechos de violencia.
Entre los múltiples temas que plantean, hay tres que sobresalen y se han convertido en el común denominador de todas las protestas hasta el momento, la mensura y la escrituración de sus posiciones históricas de tierra, freno a la deforestación en el área del Interfluvio Teuco–Bermejito y la asistencia técnica y financiera para los pequeños productores.
Los campesinos expresaron que “el Gobierno provincial no cumplió los compromisos asumidos con las organizaciones campesinas del Interfluvio”, agregando que “en los espacios de diálogo y mediación, que participaron activamente, el Gobierno insistió en desconocer los derechos históricos de las comunidades criollas”.
Además denunciaron que “existen funcionarios políticos que fomentan la división y el enfrentamiento entre hermanos criollos e indígenas del Interfluvio, para sacar réditos económicos mediante la explotación forestal y posibles operaciones inmobiliarias”.
Por último, afirman que “los criollos reconocemos y apoyamos los derechos ancestrales de los Pueblos Originarios; y reclamamos al Gobierno el reconocimiento de los derechos de las comunidades criollas; proponemos la integración y no el enfrentamiento. El único responsable de lo que está sucediendo es el gobernador de la provincia, Jorge M. Capitanich”, concluyeron.
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