Es porque agentes del servicio secreto israelí usaron pasaportes falsos británicos para asesinar a un jefe de Hamas en Dubai, en enero. El canciller británico dijo que fue "intolerable" y una violación de soberanía. No se conoce la identidad del expulsado.
Horas antes de que el presidente norteamericano reciba a Benjamin Netanyahu por la crisis desatada por nuevos asentamientos en Jerusalén, el Reino decidió actuar, cuando las relaciones entre ambos países pasan por su peor período. El canciller Miliband dijo que el mal uso de los pasaportes británicos por Israel era "intolerable" y mostraba una "profunda falta de consideración" por "la soberanía británica".
"El hecho de que fue un acto cometido por un país que es un amigo, con significativos vínculos diplomáticos, culturales, de negocios y personales con Gran Bretaña aumenta su insulto y su injuria", dijo, en una declaración ante la Cámara de los Comunes.
El canciller explicó que una investigación llevada adelante por la Agencia de Serios Crímenes Organizados británica (SOCA), que envió sus agentes a Dubai e Israel, demostró que los titulares de los pasaportes habían sido "víctimas inocentes de un fraude de identidad".
"Dado que ésta fue una muy sofisticada operación, con fraude de alta calidad, el gobierno juzga que el fraude fue hecho por un servicio de inteligencia", agregó Miliband. "Tomando esto en cuenta con otras investigaciones y el vínculo establecido con Israel por SOCA, nosotros hemos concluido que hay razones suficientes para creer que Israel era el responsable por este mal uso de pasaportes británicos".
Según el canciller británico, "el gobierno ha tomado esta cuestión con extrema seriedad. Semejante mal uso de pasaportes es intolerable. Yo he pedido que un miembro de la embajada sea retirado y eso está tomando lugar", anunció.
Ni el gobierno ni Miliband han querido identificar al diplomático expulsado, que sería el más alto miembro del Mossad en la embajada israelí en Londres.
Israel no quiere hacer una réplica con iguales repercusiones en la embajada británica en Tel Aviv.
El jefe de la diplomacia israelí, Avigdor Lieberman, fue cuidadoso en sus palabras: "Londres no ha presentado ninguna prueba a Israel sobre su implicación en el caso ni en la falsificación de los pasaportes", lo que no es un desmentido. El vocero de la cancillería agregó: "Las relaciones entre Gran Bretaña e Israel son mutuamente importantes. Nosotros lamentamos la decisión británica", dijo Yigal Palmor.
Otros fueron menos diplomáticos: "Los ingleses se comportan en este caso de una manera hipócrita. No quiero decir que se comportan como perros, para no ofender a los perros, que saben a veces ser fieles", dijo ayer el diputado ultraderechista israelí Arieh Eldad.
Al Mabhouh, fundador de las milicias de Hamas, fue asesinado en su habitación de un hotel de Mumbai por un comando el pasado 19 de enero. Su autopsia demostró que había muerto por electroshock después de haber sido sedado. El comando voló hasta Dubai con 26 pasaportes falsos europeos, entre ellos británicos, y australianos. Luego huyeron hacia Hong Kong, Sudáfrica y Estados Unidos y se cree que todos han regresado a Israel actualmente.
Miliband conversó en las últimas 24 horas con los gobiernos de Alemania, Irlanda y Francia, los demás países europeos involucrados en el escándalo de los pasaportes. En las recomendaciones de la cancillería británica se advierte a los viajeros a Israel que su pasaporte puede ser clonado y cómo minimizar ese riesgo.
El canciller británico canceló su aparición en un ceremonia ayer por la noche en la embajada de Israel en Londres. Los conservadores británicos apoyaron al gobierno en su acción en el Parlamento.

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