"El malestar es generalizado y la voluntad de diálogo podría agotarse. No ponemos ningún plazo, pero necesitamos diálogo". Con esa frase, el diputado bonaerense que todavía integra la bancada de Unión Pro Damián Cardoso definió lo que considera el "clima de tensión" que se vive en ese espacio legislativo, que recientemente perdió un senador, a partir de un grupo de dirigentes del Conurbano que reclaman mayor protagonismo a Francisco De Narváez.
El nuevo frente de conflicto que amenaza la convivencia interna entre la tropa denarvaísta de ese espacio se abrió motorizado por el malestar de un grupo de legisladores, como D'Onofrio y Cardozo, que provienen del Conurbano, accedieron a sus bancas en la última elección en las listas de Unión Pro pero ahora advierten con recelo la pérdida de protagonismo en la definición de las estrategias territoriales en sus distritos.
Ese grupo también es integrado por otros dos senadores de Unión Pro como Aníbal Assef y Jorge Zamperetti, quienes compartirían el "malestar" definido por Cardoso.
"Esta construcción (del espacio del PJ disidente bonaerense) no depende del capricho de nadie porque tiene muchos años. Pero se acaba de ir un senador, el desencuentro con quienes hoy se ocupan de diagramar el crecimiento del espacio desde el entorno de De Narváez sigue en pie y la voluntad de diálogo podría agotarse", advirtió ayer Cardoso.
Mientras tanto, como se señaló ayer, crecen las versiones que señalan que el grupo de "disconformes" habría sido contactado por operadores kirchneristas y tentados para volver al peronismo oficialista.


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