A un día del cacerolazo, en el que el jefe de gobierno tuvo una activa participación, la presidenta lo cuestionó con dureza por su política en materia de recolección de residuos
"No me va alcanzar el tiempo. Eso corresponde a cada municipio y a cada provincia, y todos tenemos que hacernos responsables", reclamó la titular del Poder Ejecutivo Nacional.
"No se puede seguir enterrando la basura en Campo de Mayo", indicó, al tiempo que aclaró que "no le pide" a nadie que se ocupe de sus obligaciones, entre las que mencionó "ver qué pasa con (el juez norteamericano Thomas) Griesa o administrar el dólar".
La Presidenta exaltó además que "estamos produciendo tanta basura por el consumo formidable que hay, por la prosperidad de la sociedad" la que "se mide también por la cantidad o calidad de la basura", al advertir que "tiramos comida".
"Lamento decir que no se va a tirar en Campo de Mayo más basura", anunció, y destacó el "pulmón inmenso en la provincia de Buenos Aires" que representa ese espacio, al criticar que se siga "enterrando basura sin un procesamiento adecuado y moderno".
"Tenemos montañas de basura al lado de chicos en el gran Buenos Aires o en la Capital, esa una tremenda afrenta al medio ambiente", señaló.

Comentá la nota