“Tener a Fernando es una gracia de Dios”

Ramón Gómez compartió con Nuevo Diario, su ejemplo de vida a la par de su hijo.
“Fernandito”, junto con su papá Ramón.

No cabe dudas que Dios les da niños especiales a padres especiales. Para Ramón “Cusy” Gómez, el día que nació Fernandito, hace 36 años, no fue un día cualquiera.

“Fernandito fue mi primer hijo y vino a este mundo cuando yo tenía 21 años”, comentó a Nuevo Diario en el marco de esta jornada especial que hoy le toca vivir como papá, al igual que otras familias santiagueñas.

Cuando Ramón supo que su hijo presentaba Síndrome de Down, dos días después de su nacimiento, hizo todo lo que estaba a su alcance. “Anduvimos por todos lados y decidimos ir a Buenos Aires para tener una mejor atención médica, porque Santiago todavía no disponía de especialistas en el tema, muy diferente de lo que hoy puede verse”, remarcó.

Aprender a crecer

Con los años, y sin mayores problemas, Fernando supo adaptarse a las circunstancias que le presentó la vida, gracias al apoyo incondicional de sus padres. Al tiempo, los Gómez retornaron a Santiago y Fernando se integró a la Asociación Santiagueña de Atención Integral al Discapacitado Mental (Asaim). “Cuando se terminó su ciclo en Asaim, fue Miguel Serrano (profesor de danzas) quien me recomendó que siguiera en la Escuela de Música y encontrara allí su integración”, recalcó Ramón.

Allí, Fernando supo concurrir con su hermano Facundo y fue así como hace unos años logró recibirse de Técnico en Danzas Nativas y Latinoamericanas, lo que fue motivo de celebración para toda la familia.

“Tener a Fernandito es una gracia de Dios, y Él que sabe valorar a su hijo por lo que es, sabe de lo que estoy hablando, pero lo más triste para mí es saber que existen muchos padres que ocultan a sus hijos Down”, recalcó indignado.

Como un claro ejemplo de su capacidad, aparte de ser un gran bailarín, Fernando colabora con su padre en la elaboración de comidas caseras que todos los domingos, el público que asiste al patio del “Indio” Froilán, acostumbra a degustar.

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