“Tenemos que volver a una cultura de la estabilidad”

“Tenemos que volver a una cultura de la estabilidad”
En otro tramo de la entrevista exclusiva, el vicepremier alemán reclamó un regreso a la “cultura de la estabilidad” y defendió las medidas de austeridad adoptadas por su gobierno ante la crisis financiera global. “No hay otra alternativa a una política fiscal sólida que también reduzca prestaciones”, sostuvo.
¿Tiene sentido estar hoy en Afganistán en términos militares?, preguntó Clarín.

Tiene sentido aunque no es un motivo de alegría. En Europa sufrimos ataques terroristas preparados o planificados en Afganistán o en la zonas colindantes. No sólo fue el 11 de setiembre, fue también Londres, Madrid, y Casablanca. Y en Alemania, por suerte y gracias a buenas autoridades de investigación, supimos evitar un terrible atentado que pretendían hacer terroristas que ahora están ante un tribunal y que sabemos que fueron entrenados en Afganistán.

Alemania planteó que se va de Afganistán No, lo que hemos acordado en la comunidad internacional es: entramos juntos y salimos juntos. En Afganistán estamos porque nos lo pidieron las Naciones Unidas, el gobierno afgano y la gran mayoría de la población afgana. Se aprecia mucho el compromiso que tenemos ahí los alemanes. Es cierto que el año que viene debemos traspasar a un nivel regional la responsabilidad en términos de seguridad para finalizarla en 2014, lo que no es lo mismo que una retirada de tropas.

¿Qué sería eso? Significa elaborar una perspectiva de retirada.

¿Hay cosas que Occidente no hizo y que debería haber hecho para aliviar esta crisis? No quiero lamentar lo que ha pasado sino poner la mirada en el futuro. Es obvio que Afganistán no se puede ganar sólo con medios militares. Ni siquiera la construcción de infraestructuras, escuelas, sanitarios es suficiente. Lo más importante es alcanzar una solución política y por eso, como ministro de Relaciones Exteriores, presenté una nueva estrategia al Parlamento alemán que ya fue retomada en sus elementos más importantes en las conferencias de Londres y Kabul. Es decir que nos vamos a concentrar en la reconciliación y en la reintegración.

¿Hay peligro de guerra con Irán como advierte Israel? Yo desaconsejaría ese tipo de debates porque justamente acabamos de decidir juntos estas sanciones (el Consejo de Seguridad más Alemania) para obligar al gobierno a volver a la mesa de negociaciones. Irán por supuesto tiene derecho al uso civil de la energía nuclear. Pero por supuesto también tiene el deber de hacer transparente la participación en el diálogo y la cooperación.

¿Pero qué pasará entonces si Irán no cumple? Al contrario, yo tengo la impresión de que la determinación y la unidad de la comunidad internacional han hecho su efecto sobre el gobierno iraní. Por ejemplo, haciendo la excepción de su discurso en Nueva York ante la Asamblea General, Mahmud Ahmadinejad emitió nuevas señales de estar dispuesto a tener un diálogo y, tras mi conversación con el ministro iraní de Relaciones Exteriores, yo también tengo la impresión de que existe la posibilidad y la oportunidad de mantener un diálogo. Debe haber una oferta concreta a esta disposición al diálogo. Nosotros les tendimos la mano pero no queremos siempre tender la mano al vacío.

Que es lo que le ha sucedido con frecuencia a Barack Obama Lo importante es que la cooperación entre la comunidad internacional en los últimos meses sí que ha funcionado muy bien. Cuando asumí mi cargo, hace poco menos de un año, el tema del catálogo de sanciones contra Irán en seguida fue una preocupación de muchos gobiernos, también del nuestro, porque creemos que el arma nuclear en manos de los iraníes sería un gran peligro para toda la arquitectura de seguridad del mundo entero.

¿Qué es lo que anda mal en Europa donde la crisis se mantiene en muchos países? Tenemos que volver a una cultura de la estabilidad que, con modestia aparte, ha sido la política monetaria de Alemania en las últimas décadas. También el gobierno alemán no puede hacerse popular con estas medidas de austeridad. Aunque tengamos malos resultados en los sondeos, sabemos que esto es lo correcto para el país. Lo que le ocurrió a Grecia no puede ocurrirle a Alemania o a otros países. No hay alternativa a una política fiscal sólida que también reduzca prestaciones aunque haya fuerte resistencia de los sectores afectados. Es comprensible a nivel humano pero nos han elegido para hacer lo que es correcto para el país y para los ciudadanos.

El Banco Europeo está comprando bonos de Irlanda y antes los hizo con Grecia. A un liberal como usted no le debe agradar eso aunque lo impulsa también su gobierno, ¿no es así? Yo soy defensor de la independencia del Banco Central Europeo y como miembro del gobierno no quiero intervenir en decisiones juzgando en público todos los detalles. Lo importante, lo decisivo, es que las sanciones en caso de infracción contra los criterios de estabilidad se endurezcan y Alemania aboga porque se haga este endurecimiento. No es porque seamos escépticos con respecto Europa sino porque somos muy europeístas. Quien quiere proteger a Europa ahora tiene que aprender a sacar las conclusiones de la crisis económica financiera y ello también conlleva el endurecimiento de los criterios de estabilidad. Si un país de forma continuada infringe las reglas de presupuesto y acumula demasiadas deudas porque eso lo hace popular en su país, entonces los medios financieros europeos tienen que correrse de ese país.

Los idealistas afirman que esta Alemania es menos europea de lo esperado, que es más Alemania como la misma Europa Estamos viviendo un patriotismo alegre. Porque la arista patriótica de los jóvenes de ondear las banderas de forma alegre no es sólo algo que queremos ver después de un match de fútbol con Argentina. Los alemanes aprendimos las lecciones de la historia. Somos parte de Europa, estamos en pleno centro de Europa y yo mismo voy a poner todo mi corazón en mi trabajo a favor de Europa. Es el reto de paz más exitoso en nuestro continente desde que hay personas viviendo en Europa.

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