En el marco de la reapertura de Curtarsa, EL CIVISMO dialogó con el actual dueño de la curtiembre, Beppe Ambruoso. El empresario italiano comenzó a cumplir oficialmente sus funciones como nuevo presidente de la firma el pasado 12 de diciembre.
Como otros antes que él, durante la entrevista Ambruoso aseguró que “Curtarsa desde el primer día va a estar dentro de la ley”, aunque no dio ninguna especificación sobre el tema ambiental.
- ¿Cómo fueron sus inicios en Curtarsa?
- Yo fui director general de la empresa. No entré en ese puesto, llegué acá y empecé a trabajar en todos lados. Trabajé casi cinco años en la planta y después empecé a entrar en el ámbito de la Dirección, en el ámbito de la oficina. Y en 2007, por una diferencia de opiniones o una diferencia de forma de ver las cosas y de manejar las cosas, decidimos de común acuerdo con el dueño irnos cada uno por su lado. Nunca me peleé, nunca tuve ningún problema, porque cada uno tiene que saber cuáles son sus objetivos y sus ideas, y las tiene que respetar hasta el final.
- ¿Cómo llegó a ser el titular?
- Desde junio vengo haciendo tratativas con el ex dueño de la empresa, que es como si fuera mi segundo padre. Hasta junio la empresa estaba en línea con los pagos y todo. Después de junio le presentaron una zanahoria al viejo dueño, de un préstamo que nunca llegó. Le iban a dar un préstamo del Bicentenario que iba a servir para reactivar la plata, pero todo esto no tuvo un fin. Cuando ellos se dieron cuenta que el financiamiento era inviable, pude cerrar la operación que tendría que haber cerrado en junio. La empresa la compré con una forma de pago muy holgada. Tengo un contrato hecho que dice que en una cantidad de años tengo que pagar una cantidad de plata que pactamos entre la vieja propiedad y la nueva.
- ¿Cuánto tiempo estiman que va a tardar el mantenimiento?
- Soy optimista, muy optimista. La planta tiene mucha maquinaria y yo preveo, con mi optimismo, que en los próximos 15 ó 20 días ya puede arrancar a poner los primeros cueros en producción. Voy a luchar hasta las 23.59 del día 14 para que se dé el 15. Pero si se mueve 5 días más, me puedo considerar satisfecho. Pero mi objetivo son 15 días.
- ¿Se llegará al 100 por ciento de la producción, con la totalidad de los trabajadores que estaban?
- La empresa, en la gestión anterior, se sobrecargó de mano de obra indirecta. La mano de obra indirecta es mano de obra que no toca el cuero: administrativos, controles de controles que tenían que controlar al controlador. Se sobrecargó. Tenía una masa laboral, donde la mano de obra directa, sobre la indirecta, era casi del 55 por ciento. Esto es nefasto para una empresa. Nosotros tenemos que tratar de achicar la estructura de la empresa, pero, obviamente, una empresa de esta envergadura necesita de mano de obra. Entonces, nosotros haríamos un achique de todo lo que es auxiliar a la producción.
De lo que yo escuché y lo que estamos viendo con Recursos Humanos, creo que el 70 por ciento de esta masa de achique que nosotros tendríamos que hacer ya se produjo sola, porque mucha gente encontró ubicación en otro lado y se fue reubicando en otra empresa. Entonces nosotros, teóricamente, tendríamos que hacer una reducción limitada de lo que es el plantel. Creemos que con 350 ó 370 personas podríamos tener una empresa eficiente en todos sus sectores. Pero, te vuelvo a decir, el 70 por ciento de la masa laboral que se tendría que despedir, ya está afuera, ya no tiene más razón de volver a trabajar, porque están en otro lado.
- ¿Cómo se va a dar el reingreso de los operarios?
- Yo tengo dos prioridades fundamentales. Los primeros en entrar a trabajar a Curtarsa van a ser los mayores de 45 años. Segundos van a entrar los obreros que tienen más de tres hijos. Y terceros, todos los demás. Pero yo voy a tener como prioridad número uno a estas dos franjas: mayores de 45, que de hecho lo pueden ver en la fábrica hoy (por el martes) que es gente grande; y segundo, la gente que tiene poquito más de problemas que los que no tienen hijos o que tienen uno solo. Socialmente, no me quiero equivocar, porque yo sé que la gente sufrió, sé que pasó un mal rato, sé que hoy ellos ven una luz al final del túnel y yo no quiero que esa luz se apague. Porque esa luz es la luz para mí, para ellos, para todos.
- ¿Cuál es la relación con los trabajadores?
- Yo les dije la realidad. Yo no tengo por qué mentirle a nadie. Les voy a decir la realidad de la situación en la cual se encuentra la empresa. Porque la empresa en la que trabajan ellos, es la empresa donde trabajo yo también. Es mi empresa, yo sin ellos no puedo trabajar y ellos tampoco pueden trabajar sin mí. Tiene que ser un casamiento esto, no puede ser otra cosa. Les dije cómo era la situación, cómo la iba a arreglar. No les dije ni más ni menos de lo que es la realidad. Y la verdad es que de parte de los trabajadores encontré una muy buena predisposición que me dio mucho más ánimo para empezar.
- ¿Cómo se van a manejar económicamente? ¿Existe algún crédito?
- No, nada. Si no nos dieron el crédito antes, no nos lo van a dar ahora. Ellos tendrían que haberlo dado antes de las elecciones. Después de las elecciones, olvidate. Por lo menos es lo que pienso yo.
- Uno de los temas que más molestó siempre con respecto a Curtarsa es la contaminación. ¿Cómo se va a trabajar en ese sentido?
- A mi me encantaría, e hice una propuesta en el municipio también, crear una comisión formada entre el municipio, la empresa, el OPDS y los vecinos, cuatro patas de una mesa. A puertas abiertas, cuando quieran, donde quieran, laboratorios, desagües, depósitos, monitoreo, proceso. Yo estoy abierto a la comunidad.
Además de esto, que es algo muy sensible, el tema principal de la discordia entre la empresa y el pueblo de Jáuregui, yo tengo más ideas para aportar a la comunidad, que no las puedo hacer mañana por un tema exclusivamente organizativo, pero mi idea es integrarnos a la comunidad.
Este tiempo no significa que yo necesito un tiempo para hacer cosas fuera de la ley. No, Curtarsa desde el primer día va a estar dentro de la ley. Desde el primer día que arranque la producción va a estar dentro de lo que ampara la ley. Yo necesito tiempo para, obviamente, integrarme a una comunidad de la cual estuvimos siempre afuera. Quiero entrar despacito por la puerta, presentarme, hacerles ver que no es más la Curtarsa de antes y que ellos entiendan que lo que uno quiere hacer es para bien y no para mal.
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