"No le tenemos miedo al síndrome del tercer mandato"

Según Jiménez, no puede haber trabas para una nueva postulación de Alperovich. Descartó que vaya a producirse un desgaste de la gestión en un hipotético tercer período de Gobierno
Admite que uno de los problemas más complejos para resolver es la lucha contra el "paco". Asegura que las protestas son normales y dice que si no las hubiese significaría que se está ante un gobierno intolerante. Afirma que no le teme al "síndrome del tercer mandato". Y pronostica que no habrá un desgaste de la gestión, como sí ocurrió con las experiencias de otras provincias. En una entrevista con LA GACETA, el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez, aseguró ayer que los tucumanos avalarán una segunda reelección del gobernador, José Alperovich.

- El mandatario dijo que, hasta ahora, será candidato por la re-reelección. ¿Está seguro de que se conseguirá un triunfo?

- Creo que el gobernador va a tener la adhesión de la mayoría del pueblo tucumano, que va a reconocer esta tarea, este trabajo y esta gestión de Gobierno, que ha cambiado mucho a Tucumán. No me cabe duda de que va a tener un resultado de éxito. El tucumano lo va a consagrar nuevamente gobernador.

- Pero hay objeciones al artículo 159 de la Constitución, que habilita la re-reelección. ¿Puede haber alguna traba jurídica a esa eventual postulación?

- De ninguna manera. Cuando uno más lee esa cláusula, más convencido queda: su redacción es absolutamente clara. Entonces no hay por qué preocuparse en ese sentido y el pronunciamiento de la Justicia tiene que ajustarse a esa cuestión legal. No puede haber ninguna dificultad legal para una nueva postulación del gobernador. En ese sentido, hay tranquilidad.

- ¿Aumenta la confianza por el respaldo que recibe la gestión de parte del kirchnerismo?

- Hubo hechos políticos como la presencia de las máximas figuras políticas en Tucumán y antes ocurrió lo mismo al inaugurarse la sede del PJ. Sabemos que en política, las señales y los gestos adquieren relevancia. Pero también, lo tucumanos saben que estamos en un buen momento para la provincia, para la gestión y para el partido, que está funcionando en su plenitud. Además, en siete años de gestión se han revertido situaciones graves en materia de salud y de la carencia de obras públicas que sufrió Tucumán... todo eso se ha revertido. Sin duda, este es uno de los gobiernos más destacados del país.

- Respecto del tercer mandato hay antecedentes que no fueron buenos. ¿Le teme al desgaste de la gestión?

- Al contrario, creo que un tercer mandato va a servir para consolidar una acción y una política de gobierno que todavía falta hacer. En 2003, Tucumán estaba con necesidades extremas y lo padeció mucha gente.

- En Córdoba, pasó con Eduardo Angeloz; y, en Salta, con Juan Carlos Romero. Ambos llegaron a un tercer período y sufrieron un desgaste político...

- Es probable que estos ejemplo sean válidos, pero no creo que esto vaya a suceder en el caso de Tucumán. No le tenemos miedo al síndrome del tercer período. Por el contrario, es necesario: para poner a Tucumán de pie como corresponde, hace falta un poco más de tiempo. Es más, creo que el gobernador sigue con la misma intensidad y el mismo empeño en el trabajo y en la gestión que en la primera jornada. Todos los días, por la mañana y por la tarde, recorre la provincia.

- ¿Cómo analiza las protestas semanales de los autoconvocados, de los jubilados y de las madres del pañuelo negro?

- Siempre vamos a tener reclamos. Muchos casos se ajustan a la situaciones que hay que ir atendiendo y resolviendo. No es posible encontrar una sociedad donde no exista una manifestación de reclamo. Así tiene que ser. Seguramente, si no existiera una situación de reclamo, sería porque hay un gobierno intolerante. Son temas serios que, en el caso como el de las madres del "paco", tienen una importancia y una gravedad muy fuerte que debe ser atendida todos los días. Es complejo, pero no hay que dejar que genere más víctimas. Respecto de los autoconvocados de la salud, están siguiendo el camino correcto al buscar la agremiación, la legalización. Han entendido bien que no pueden reclamar ni arrogarse representatividad si no están dentro de un marco legal.

Comentá la nota