“Tenemos que elaborar más proyectos culturales”

Luego de su presentación en el marco de la fiesta del Bicentenario con su proyecto “Ese grito que no calla”, habló sobre su propuesta e hizo hincapié en que los colegios “tienen que animarse a incorporar más talleres”.
La música, la danza, las palabras, el colorido, el sentir nacional, el sol radiante, la respuesta y la alegría de la gente, son algunas de las características que sobresalieron en los actos centrales por el Bicentenario de la Patria que tuvo lugar el martes pasado y cuyo epicentro fue la Plaza de La Merced.

A propósito de la danza, sumándose a esta fiesta, además de nuestro Cuerpo Municipal de Danzas que brindó a los pergaminenses sobre el escenario montado en la escalinata de la iglesia mayor el excelente cuadro denominado “Herederos del canto de mi tierra”, estuvo presente el Ballet El Triunfo que, junto con el Instituto Posta de Pergamino y el taller de títeres Pinturín, coordinados por el profesor Hugo Alvarez, ofrecieron un cierre con todo el baile, el canto y una mirada con distintos matices históricos sobre lo que nos sucedió durante estos 200 años, a través del espectáculo “Ese grito que no calla”, y en la que participaron cincuenta y siete artistas en escena.

“El hecho de haber llegado a los 200 años de la Revolución de Mayo, nos tenía muy motivados”, señaló el director. “Ante la respuesta que tuvimos por parte del director de Cultura apoyándonos para gestar la obra, empezamos a trabajar en la creación y, a partir de entonces, seleccionamos la música que debía incorporarse a este espectáculo, más el libreto que lo fuimos armando a colación de lo que provocaba cada una de las etapas que fuimos pasando”, señaló Alvarez quién contó con la colaboración de su familia para llevar a cabo las tareas de investigación y el aporte musical de Cristian y Danilo Picichini, pertenecientes a la localidad de Villada.

Una evaluación de los hechos

En cuanto a la propuesta que preparó en relación a esa fecha patria, señaló que debía ser una “evaluación de los hechos”. “Pensé que debíamos evaluar lo que había acontecido durante todo este período y que es muy amplio. Si bien somos jóvenes como Patria, hubo muchos sucesos buenos y malos, por lo que había que elegir. Que cada momento en la historia que se eligiera fuera amplio y lo suficientemente entendido para que la gente lo pudiera interpretar”, explicó.

En primer lugar, los artistas mostraron el contexto histórico en el que estaba anclado nuestro país, con el Virreynato del Río de La Plata. A través de un malambo, mostraron el antagonismo que se vive desde aquel entonces al día de hoy, plasmados en negros o blancos, unitarios o federales, criollos y nobles e, inclusive, Boca y River. “Es imposible olvidar que nuestro país se forjó con la llegada de inmigrantes, por lo que se representó con una polka rural y con una jota, además de representar a la gente del barrio, a través de la música ciudadana”, incluyó el director sin pasar por alto lo vivido en nuestro país durante las sucesivas interrupciones de gobiernos democráticos y la revalorizacion de los pueblos originarios, para recaer en una “nueva revolución”, a través de una integración, con mucha cultura y educación.

“Hemos elegido un tema al ritmo de cumbia, que es colombiana, y cuyas letras hablan de la unión de los pueblos de Latinoamérica e invocamos a la figura de Ernesto Che Guevara, reconocida por el mundo pero que fue negada en nuestro país y por mucho tiempo y me pareció importante revalorizarla y observarlo como un héroe de nuestra era”, asintió Alvarez. Mientras los acontecimientos históricos se iban sucediendo, tres “espíritus” (representados en forma de títeres gigantes) conformaron una trinidad que tenian por objetivo el evaluar si los argentinos estaban en condiciones de “rebrotar” la gesta de libertad de aquel entonces o formar parte de un sometimiento eterno.

“El mensaje fue esperanzador, con la culminación de una de las canciones más bellas como lo es “Aurora”, con la representación de la Patria y con todos los bailarines que representaron a cada uno de los núcleos sociales de nuestros períodos, con muñecos gigantes que hablan de las grandezas de cada uno de nuestros antepasados”, señaló el director.

“Incorporar talleres de danzas, canto o música”

- En estas circunstancias de festejos donde aflora lo cultural, ¿cómo debiera continuarse en ese sentido?

- Tenemos que elaborar más proyectos como éstos. Nuestra comunidad tiene que animarse más en apoyarnos y la cultura tiene que ir de la mano de todas las fuerzas vivas de la ciudad, y en primer lugar desde lo educativo. Los colegios tienen que animarse a incorporar talleres de danzas, canto o música. Los chicos tienen que tener una apertura cultural amplia. No todos los chicos serán abogados o médicos en el día de mañana, le tenemos que ofrecer muchos caminos. Hay chicos que pareciera no pudieran encaminarse pero cuando se les abre el panorama de las artes o del deporte, encontramos personas que pueden cultivarse en esas disciplinas. “El grito que no calla” será presentado en la ciudad de Venado Tuerto el 20 de junio y el mes que viene, también en Firmat. Está abierta la posibilidad para que la propuesta sea exhibida nuevamente en nuestra ciudad.

Creer en lo que somos

- ¿Por que el titulo “Ese grito que no calla”¨?

- Más allá de que vivimos en un período de democracia, a veces fue interrumpido por dictaduras y otras veces, truncado por intereses foráneos que no nos dejan ser lo que queremos ser, entonces no podemos ser libres, atados a un poder económico. Nos están colonizando con la información, imponiendo su cultura e idiomas. Ese es el grito que no calla, el de ¡Libertad!, ¡Libertad!, ¡Libertad!, para poder seguir siendo nosotros y creer en lo que somos.

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