“Tenemos que ser muy celosos de los sistemas democráticos”

“Tenemos que ser muy celosos de los sistemas democráticos”
Mario Cargnello analizó la vinculación entre política y Evangelio, y llamó a los católicos a asumir el rol de ciudadano. Advirtió que se debe evitar la tentación de “dar saltitos” que atenten contra la dignidad del hombre.
Fiel defensor de la vida desde su concepción hasta la muerte natural, como así también del sistema democrático y el rol de los laicos, el arzobispo de Salta monseñor Mario Cargnello dialogó en exclusiva con Nuevo Diario en su visita a la ciudad. “Es de gran importancia seguir avanzando en lo que es nuestra reflexión sobre el tema de la vida y en nuestro servicio y compromiso a su favor que es indispensable. Nosotros vamos a apoyar desde Salta con nuestra participación y de la gente para reafirmar conceptos”, manifestó el prelado en relación al Congreso Internacional de la Vida a desarrollarse el 4, 5 y 6 de octubre en Santiago y Tucumán.

Asimismo, monseñor Cargnello instó a fortalecer la democracia. “La Iglesia, desde la época del documento Iglesia y Comunidad nacional, recordaba una apreciación: dado el sistema democrático aparece como el más consonante con las enseñanzas del Evangelio, por cuanto promueve la dignidad de la persona humana, la participación activa, el sentido y compromiso de ciudadanía, por lo tanto es bueno que nosotros lo sostengamos y lo defendamos, hace al cuidado de la dignidad de las personas. Pero, la democracia supone también, el cultivo de la virtud, porque tiene que crear reglas de juego donde se favorezca la amistad social para que, uniendo los esfuerzos, el bien común no sea solamente una verdad declarada, sino una fuerza que promueve a todos”.

Desde su punto de vista, “tenemos que ser muy celosos de los sistemas democráticos, porque muchas veces por deseo de ser eficiente o por apetito desmedido de poder, con mucha facilidad, uno tiende a dar el saltito o el gran salto y pasa del sistema democrático a un sistema que termina siendo de una manera u otra demasiado centrado en una sola persona, no quiero decir monárquico; en lenguaje nuestro sería más caudillesco”. “Nosotros ya tenemos experiencias y la historia nos enseña en el siglo XX que tarde o temprano sólo Dios es Dios y nadie te puede contener al hombre si no lo respeta en su integridad. No se olvide que ha pasado mucho tiempo hasta que la humanidad capte la democracia como sistema, como valor y la defienda”.

Sobre el rol de los laicos, dijo que “la Argentina que tiene un número importante de cristianos y de católicos necesita del protagonismo de cristianos convencidos de su papel como ciudadanos y todavía es una deuda que tenemos que pagar como Iglesia a la sociedad”.

Un encuentro a salón lleno en la Catedral

El arzobispo de Salta y especialista en Liturgia presidió ayer dos encuentros: con el clero en Jericó y con agentes pastorales en la Catedral a salón lleno, cuya presentación estuvo a cargo del obispo auxiliar de la Diócesis Ariel Torrado Mosconi y donde se abordó el catecismo de la Iglesia Católica.

“Para mí es una alegría especial estar en Santiago del Estero esta mañana con los hermanos sacerdotes reflexionando sobre lo que es parte de nuestra vida: la liturgia y la Eucaristía. Nosotros hemos nacido de la Eucaristía, vivimos en torno al misterio de la Eucaristía, apuntamos a hacia eso porque la comunión grande se da en la Eucaristía, por lo pronto era hablar de lo más hondo de nuestra vida en el vínculo con Dios y con los hermanos. Estar con ellos me hizo sentir bien”.

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