El subsecretario de Trabajo, Ernesto Seguel, dijo que esta modalidad la llevan adelante “empresarios inescrupulosos” e indicó que el Estado tiene que ser un generador de políticas en materia laboral.
El funcionario indicó que una de las formas de terminar con el trabajo en negro es a través de la capacitación y profesionalización para obtener "más y mejor trabajo".
Consideró a esta práctica como un flagelo para la sociedad y que es llevada adelante por "empresarios inescrupulosos".
En este sentido, manifestó que el Estado tiene que ser un generador de políticas en materia laboral que permita a los actores sociales "conocer las reglas del juego, para que tengan una participación activa", y advirtó: "Lo mejor que nos puede pasar es que tengamos trabajadores profesionalizados en condiciones legítimas para el desarrollo social”.
¿Cómo va a participar en la discusión salarial entre el gobierno y los gremios estatales durante 2012?
Vamos a trabajar sobre el marco de las convenciones colectivas. Yo siempre hago un correlato cuando digo que construir un convenio colectivo es la Biblia de la relación laboral porque es el marco que va a regir. Con el sector estatal vamos a trabajar el proceso paritario que es el de negociación para encarar los convenios colectivos. Hay casos en el que el convenio está homologado como es el del EPEN, el EPAS o el de Desarrollo Territorial. La historia indica que siempre en proceso de negociación los sectores que se sientan en la mesa como ser trabajadores y empleadores van fijando posición y en el ámbito del diálogo se construyen acuerdos.
¿Por qué es importante trabajar sobre el Convenio Colectivo de Trabajo?
Lo que se busca con el convenio colectivo es hacer una profesionalización de la tarea que lleva adelante el personal administrativo o profesional, donde se determinan cuáles son las funciones y en base a eso las calificaciones para acceder, valga la redundancia, a la calificación del trabajador que sobre eso tiene un régimen salarial. Y esto se logra con la construcción del convenio colectivo.
¿Cuáles son los principales objetivos de la subsecretaría?
Tenemos dos áreas troncales que tenemos que fortalecer y seguir trabajando. Una es el área de relaciones laborales que es la intervención de conflictos individuales y colectivos con la participación activa de los sindicatos, las cámaras empresariales, y los negociadores que tenemos. Y la otra área es la inspección de trabajo donde se busca la regularización para aquellos casos de situaciones de trabajo no registrado o trabajo infantil. Para eso se incorporan los contralores de seguridad e higiene en el trabajo. Avanzamos en este tema con los gremios y cámaras de empresas porque nadie acepta el trabajo en negro.
El trabajo en negro existe. En 2011 se dieron a conocer casos en Neuquén.
Yo digo que son como las brujas. Todos decimos que no existe pero que las hay las hay. Nadie lo convalida, pero cuando nosotros lo detectamos lo intimamos y damos los plazos para que se ordenen. Y lo tienen que hacer porque los vamos a sancionar. Tenemos que apuntar a la cantidad de empleo no registrado. A buscar los nichos donde se encuentran esos trabajadores. Tenemos que trabajar en conjunto con organizaciones sindicales y empresarios para que no exista práctica desleal entre los propios empresarios, para que cuando esto se detecta se puedan hacer las inspecciones correspondientes y se ordenen. El objetivo es no dejar a nadie sin trabajo, sino que haya más y mejor trabajo. Tiene que ser en blanco regularizado porque se trata de la seguridad social.
¿En qué zona de la provincia hay que trabajar para la erradicación del trabajo en negro?
Logramos hacer un análisis para poder tomar decisiones acertadas como, por ejemplo, la de focalizar la inspección de trabajo. Sabemos que la desocupación es menor en el norte que en el sur de la provincia. En el sur con la erupción del complejo volcánico hubo una recesión. En el norte con toda la actividad petrolera creció el empleo y la formalización del trabajo y la subocupación está estacionada. Entonces vamos a trabajar para buscar el pleno empleo que es un objetivo que nunca hay que dejar de lado, y para que los empleos que están y se van a generar sean empleos de calidad.
Parece una utopía hablar de pleno empleo. ¿Cómo se logra?
El pleno empleo hay que trabajarlo en forma intersectorial. La subsecretaría es una herramienta. Tienen que participar las cámaras empresarias, los sindicatos y el Estado. Este triángulo virtuoso, como yo lo denomino, donde cada uno tiene que cumplir con su función.
El empresario tiene que tecnificar y cumplir con sus obligaciones y tiene que ganar plata. Pero esa plata que gana en el marco del proceso productivo la tiene que redistribuir con sus trabajadores. Y el Estado tiene que garantizar el ámbito necesario en el marco de la normativa vigente, en el caso de la provincia la Ley 1.625, más todas las normativas nacionales, que generan un paraguas protector para las actividades.
¿La subsecretaría tiene el personal suficiente para afrontar este desafío?
Estamos con un equipo de trabajo con el que podemos enfrentar el reto que tenemos en esta gestión para intervenir en áreas troncolales como relaciones laborales, policía de trabajo y seguridad e higiene. Vamos a ser hincapié en fortalecer la capacitación tanto interna como externa y un trabajo mancomunado con organizaciones sindicales y cámaras empresariales, para concientizar y poder solucionar el problema que tenemos como el empleo no registrado que lo llevan adelante empleadores inescrupulosos que, además, hacen una práctica desleal con los empleadores que tienen a todos los trabajadores en regla y que generan un perjuicio social. El Estado es un regulador y tiene que ser un generador de políticas de Estado en materia laboral que permita a los actores sociales conocer las reglas del juego, para que tengan una participación activa. Lo mejor que nos puede pasar es que tengamos trabajadores profesionalizados en condiciones legítimas para el desarrollo social.
¿Cuál es la consecuencia social del trabajo no registrado?
Los flagelos del empleo no registrado no es sólo que la persona no tiene obra social o no realiza aportes jubilatorios, sino que muchas veces son sometidos a condiciones de trabajo que exceden la jornada de ocho horas, las condiciones de seguridad e higiene no son las adecuadas o los salarios están por debajo del salario vital y móvil o lo que estipula el Convenio Colectivo de Trabajo. El trabajo no registrado le hace daño a la sociedad porque rompe con un sistema solidario que es el previsional. Los que están activamente trabajando aportan para los que están jubilados. Si no se hacen los aportes se priva a ese trabajador de que el día de mañana acceda una jubilación. Y qué pasa si tiene un accidente grave. Al no estar dentro del sistema se termina atendiendo en el sistema público de salud. Y la salud la mantenemos entre todos. Ese trabajador que tendría que estar registrado y su empleador darle una cobertura lo terminamos atendiendo socialmente todos. Es una cadena. Este tipo de condiciones no puede existir. En Argentina se detectaron casos de trabajo esclavo y eso no puede ser.
¿Se piensa en una política directa para erradicar el trabajo infantil?
El trabajo infantil, primero, que está prohibido por ley con sanciones severas previstas en el pacto federal de trabajo al que la provincia adhirió. Cuando nosotros detectemos trabajo infantil vamos a llegar a la clausura de los establecimientos.
Además hay una cuestión central que lo dice tanto el sentido común como las leyes y es que el chico tiene que jugar y estudiar, y trabajar es cosa de grandes. Cuando detectamos estas situaciones hacemos un trabajo interdisciplinario. Porque cuando se detecta el trabajo infantil después al chico hay que escolarizarlo y saber cuál es la problemática social de esa familia.
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