“Tenemos altura moral para reconocer un error”, fue la justificación del PJ capitalino

De esta forma se defendió ayer el bloque oficialista del Concejo Deliberante para argumentar las razones que motivaron la derogación de la polémica ordenanza que afectaba a los espacios verdes de la ciudad. La oposición aseguró que el cuerpo deliberativo perdió su autonomía ante la ingerencia del Ejecutivo provincial.
El objetivo era tratar de capear el temporal y salir del paso con los menores magullones posibles, pues, si hubo un error, que no se note en demasía. Ahora, cómo lograr el cometido si el origen del furcio fue provocado por el propio oficialismo, por lo que la estrategia defensiva no tuvo muchos caminos alternativos para justificarse por lo cometido, a lo que se sumó la diatriba opositora que ahondó en críticas para con el accionar incurrido.

Finalmente, y por unanimidad, el Concejo Deliberante derogó la polémica ordenanza que habilitó la construcción de cocheras en los pulmones de manzana ubicados en el perímetro delimitado por las cuatro avenidas.

Sin embargo, en el debate suscitado, los ediles del justicialismo, si bien asumieron el error de haber avanzado en la homologación el mes pasado de esta iniciativa, no pudieron evitar las objeciones de los sectores refractarios que hicieron hincapié sobre la influencia del gobernador José Alperovich para dar marcha atrás con la decisión. A lo que se sumaron las críticas ante la falta de consulta y consenso al momento de elaborar un proyecto como el debatido, dado su impacto ambiental y urbanístico.

"El ser mayoría no habilita a tratar los temas como no corresponde porque nadie tiene la verdad o razón, ya que ni siquiera tuvieron en cuenta el punto de vista de la minoría. Nosotros legislamos, pero sin la necesidad de recibir órdenes de la Casa de Gobierno, sino tenemos que respetar a los ciudadanos que nos votaron", indicó el referente del PRO, Roberto Ávila.

A modo de comenzar con el trabajo de menguar las ideas adversas que se vertían en el recinto, el peronista Oscar Nagle reconoció que "cometimos un error y por eso lo estamos rectificando. Los que pertenecemos al proyecto político tenemos la libertad de acción y pensamiento, de ninguna manera estamos extorsionados por nadie ni tampoco existe un sistema de autoridad oprimente", remató Nagle, en respuesta a las acusaciones vertidas por la aparente sumisión del Concejo a las disposiciones emanadas desde el Ejecutivo provincial.

Asimismo, y según la visión del oficialista, los integrantes de su bloque "tenemos la altura moral para reconocer que cometimos un error". En tanto, no conforme con exaltar la actitud por ellos asumida, fue uno de los primeros que cargó contra las posturas contrarias a la norma que fueron descriptas por el Colegio de Arquitectos de Tucumán (CAT), institución que recurrió a la justicia para frenar la implementación de la ordenanza en cuestión.

"Llamo al CAT para que acompañen (las iniciativas), no hay que esperar a que salgan las normas para recién protestar y reaccionar, ellos deben ser actores desde la primera hora", consideró.

Viveza en construcción

Sandra Manzone (Coalición Cívica-ARI) retrucó la alocución anterior al indicar que en ningún momento fueron consultados o convocados instituciones profesionales en torno a la materia para que brinden un asesoramiento al respecto.

Al mismo tiempo, la edil consideró que "se vulnera la autonomía y competencia del municipio" debido a la ingerencia de Alperovich en el tratamiento que accionó el órgano deliberativo de la Capital. Por este motivo, instó a "reivindicar el papel activo de los que nos denominamos como minoría para poder arribar a una propuesta que sea siempre superadora".

Paralelamente, Manzone con signó que con la fallida implementación de esta ordenanza se causó un enorme perjuicio e impacto en la ciudadanía porque se "avanzaba sobre espacios verdes contribuyendo al negocio inmobiliario que favorece a unos pocos en detrimento del bienestar general".

Desde la Unión Cívica Radical, uno de sus históricos representantes en el recinto, José Luis Avignone, señaló que la vuelta atrás en este tópico se debió a la intervención de instancias judiciales que podrían haber dejado nuevamente mal parada a la gestión oficial. "El Gobernador de tonto no tiene nada, sabía que de un momento a otro llegaría una resolución de la Cámara en lo Contencioso Administrativa donde se sostendría que debería abstenerse de aplicar la norma", indicó el correligionario.

Avignone estimó necesario, además de la derogación de la ordenanza conflictiva, dejar sin efecto cualquier tramitación iniciada por parte de empresas constructoras que no tengan acreditada el final de obra con el fin de llevar adelante la construcción de las cocheras, en el período en el que la norma estuvo en vigencia.

"Aquí hay vivos que se valen de falencias de los órganos de contralor para otorgarle factibilidad a esta ordenanza. No quiero que se planteen juicios a raíz de esas avivadas, pues el único perjudicado será el Municipio", aludió en relación a hipotéticas presentaciones en estrados judiciales de firmas que aleguen la pérdida de derechos adquiridos.

Otro de los justicialistas que intentó contrarrestar los ataques argumentativos de la oposición fue Ignacio Golobisky quien manifestó que "nos enaltece reconocer y enmendar el error, mucho más grave hubiera sido sostenerlo". Además, lanzó acusaciones contra los arquitectos que denostaron la iniciativa, pues señaló que "años atrás se hicieron obras donde no se respetó el pulmón de manzana y resulta que los mismos profesionales que violaron las ordenanzas, hoy se rasgan las vestiduras pidiendo la derogación, es necesario desenmascarar a estas personas", adujo.

El presidente del cuerpo, Ramón Santiago Cano, también tomó la palabra e intentó una defensa en razón de la dependencia del bloque del PJ a las pretensiones del Mandatario provincial. "Las normas son consultadas en nuestro partido, muy pocos pueden actuar libremente porque se sigue la directiva y mandato de quien conduce y en caso de que haya disensos internos, no corresponde hacerlos públicos y salir a opinar", consideró.

Esto último, en clara referencia a la actitud asumida por el amayista Germán Alfaro quien cuestionó el accionar de sus pares alperovistas en cómo trataron esta temática. Justamente, el delfín del Jefe Comunal Domingo Amaya caracterizó que la ordenanza finalmente derogada "era insostenible, porque el Intendente trabaja para una ciudad ambientalmente sustentable y con esto echábamos tierra a esa pretensión".

"Admitir que uno se equivocó es de buen ser humano, pero no tenemos margen para volver a equivocarnos. Este cuerpo está herido en su credibilidad, no podemos ir de marchas y contramarchas", advirtió Alfaro.

Se utilizó argumento infantil e ingenuo

"Se utilizó un argumento infantil e ingenuo para impulsar esta ordenanza como lo fue la pretensión de descongestionar el tránsito, que es un problema mucho más integral y complejo. Debe hacerse un relevamiento sobre la existencia de pulmones de manzana dentro de las cuatro avenidas, con el objeto de saber qué cantidad de obras y edificios violan las normativas y de este modo tomar medidas correctivas y punitivas. El Colegio de Arquitectos tiene que abocarse a una revisión interna de sus profesionales y denunciarlos o expulsarlos a aquellos que infringen las normas".

Claudio Viña (Fuerza Republicana)

Retroceder para tomar impulso

"Toda norma es perfectible, lógicamente que pedimos la participación de los colegios profesionales, pero, en verdad, no hacía falta que los invitemos porque pueden presentar los proyectos ellos mismos. Aquí nadie está excluido de participar en la elaboración de los proyectos que se tratan”.

“Retroceder sobre los pasos le sirve también a nuestra bancada para que logremos tomar impulso y seguir avanzando. Por esa razón, y con mucha humildad, retrocedemos sobre nuestros errores y los reconocemos".

Esteban Dumit (Partido Jusiticialista)

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