“Tenía solo 17 años cuando me detuvieron”

Así precisó la ex senadora nacional Ada Maza. “Siempre, siempre nos resistimos. Teníamos que sobrevivir” dice mientras cuenta el terror de estar tirada desnuda, maniatada y encapuchada. Tras una sesión de 20 minutos de “la mojarrita”. Uno de los tantos métodos de tortura en los que fueron capacitados los militares argentinos en la Escuela de las Américas.
“Durante años tuvimos que callar nuestra historia. Ahora podemos hablar de causas, de querellantes y presentarnos a declarar y eso es un avance. Pero aún falta que la Justicia condene a los culpables” manifestó la ex senadora nacional Ada Maza a Radio Fénix, tras brindar una charla debate en la UNLaR que reunió a más de 300 jóvenes.

“Acabamos de tener una importante reunión de jóvenes en la Universidad donde pudimos charlar sobre nuestra experiencia como presas políticas. Los sentimientos son muy encontrados. Después de 29 años de democracia es la primera vez que entramos a la Universidad para ejercitar la reflexión y la memoria para no repetir la historia. Y es emocionante ver el espíritu de estos jóvenes” cuenta Maza.

“Por eso pedimos Justicia, porque en nuestra provincia hay un solo condenado por los crímenes de Lesa Humanidad de la última Dictadura Militar”, dijo en referencia a la causa por el asesinato del Soldado Villafañe.

Pero aún tres causas esperan su llamado a Juicio Oral y Público en La Rioja. Una, por los asesinatos de los curas Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville. Otra por el asesinato del laico Wenceslao Pedernera y la tercera por el asesinato de Monseñor Enrique Angelelli, enumera la dirigente peronista.

Ada Maza fue secuestrada por fuerzas militares el 30 de junio de 1976. Primero, estuvo detenida en el Instituto de Rehabilitación Social. “Luego me trasladaron a la Cárcel de Villa Devoto, y como llegaba el Mundial del 78, nos blanquearon para dar la imagen de que “los argentinos éramos derechos y humanos”. Ese era el slogan de la época” narra.

Y destaca la participación civil en el aparato represivo montado durante el llamado “Proceso de Reorganización Nacional”.

“El juez Roberto Catalán era quien nos tomaba declaración. Cuando nos negábamos a firmar lo que nos ponían, Roberto Catalán y los trabajadores judiciales nos decían que mejor firmáramos y eso pasaba con miembros del ejército rodeándonos con sus armas en el despacho del juez” detalla y asegura que es necesario que los Juicios de la Dictadura comiencen a procesar a los civiles que participaron.

“Esa es nuestra responsabilidad y compromiso como ex presos políticos. Luchar para que alguna vez tengamos Justicia, no olvidemos y siempre tengamos memoria, para que lo ocurrido no vuelva a pasar nunca más” concluyó Ada Maza.

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