La jornada fría y con una lluvia persistente tomó por sorpresa ayer a los pobladores del sur santiagueño, pero especialmente de las ciudades de Pinto (Aguirre), Sumampa (Quebrachos) y Villa Ojo de Agua (Ojo de Agua), además de localidades y parajes rurales, donde una importante cantidad de granizo obligó a todos a paralizar las actividades durante algunos minutos, hasta que pasara el fenómeno.
En los pagos de Nuestra Señora de la Consolación, el día comenzó con fuertes ráfagas de viento que hicieron bajar la temperatura rápidamente, acompañadas por una tenue garúa que se mantuvo inalterable hasta cerca del mediodía, cuando por espacio de unos cuantos minutos interrumpió la tranquilidad cuando el cielo se puso todavía más oscuro y se desató una copiosa lluvia acompañada por granizo de regular tamaño, aunque no se reportaron daños ni personas heridas.
A poca distancia de allí, en la ciudad de Villa Ojo de Agua, se vivió una situación similar, también con pequeñas piedras congeladas que se descargaron sobre las personas y vehículos que circulaban por las calles, quienes tuvieron que buscar refugio rápidamente.
Sin embargo, en zonas como el paraje Kilómetro 340, del departamento Quebrachos, se registró la caída de granizó de mayor tamaño y durante varios minutos, lo que dejó el suelo cubierto por un manto blanco y los animales refugiados en los corrales y bajo los aleros de las casas y árboles.
Aguirre
También en la ciudad de Pinto, cabecera del departamento Aguirre, la jornada de lluvia se alteró con la repentina caída de granizo durante algunos minutos, aunque no de un tamaño considerable.
De todas formas, los productores de la región se vieron favorecidos por las precipitaciones, que en esta ciudad alcanzaron hasta anoche los 10 milímetros; en Selva con 11 mm., en Villa Unión 17, Malbrán 5 y en el pueblo de Casares 5 milímetros.
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