La tormenta afectó a barrios costeros, causó caída de ramas y anegaciones en distintos puntos de Capital. Cayeron más de 70 milímetros. En el Esperanza volaron techos de viviendas. La Municipalidad reubicó a una familia. En el Colegio San Martín evacuaron dos cursos.
Hasta las 15 de ayer cayeron 70,7 milímetros de agua en la zona del Aeropuerto Piragine Niveyro, de acuerdo a lo informado por el servicio a este diario. Hace semanas que un temporal no asomaba en la ciudad y este causó varios inconvenientes en la infraestructura vial, escolar y barrial.
En el Colegio General San Martín causó inconvenientes en el dictado de clases. Dos cursos debieron ser evacuados momentáneamente. Se realizaron obras de refacción en el techo a causa de las goteras, según pudo sa-ber este medio. También se habría caído par-te del cielorraso en el gabinete odontológico. Oficialmente desde Educación no dieron de-talles del caso.
La tormenta provocó la caída de árboles en distintos puntos de la ciudad. También anegaciones de calles y avenidas, entre ellas Cazadores Correntinos y Artigas. En el centro, las inmediaciones de la plaza Cabral estuvieron bajo agua durante algunos minutos.
“El centro no cuenta con desagües pluviales suficientes, pero corre el agua rápidamente”, indicó el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Martín Barrionuevo. Uno de los mayores inconvenientes se registró en el empalme de las avenidas 3 de Abril y costanera. Por este motivo se proyectan trabajos sobre arroyo Salamanca “para aliviar el problema”, según manifestó el funcionario en comunicación con FM Sudame-ricana.
En el microcentro, además, se interrumpió por unos minutos el suministro eléctrico. También se trabajó sobre cables “que chispearon por el viento”, según detalló el director de Defensa Civil de la Provincia, Eulogio Márquez, en comunicación con este diario.
Los barrios costeros fueron algunos de los más afectados, entre ellos el Itatí y Semina-rio, de acuerdo a lo señalado desde el área de Protección Civil de la Comuna.
También se registraron inconvenientes en Paloma de la Paz y Ongay. En la zona trabajaron operarios de la Comuna para el escurrimiento del agua.
En el barrio Esperanza volaron los techos de cuatro viviendas precarias y se debió reubicar a una familia que sufrió el incendio de su casa por calle Río Juramento al 1800. “Dimos un refuerzo alimentario y alojamiento a la mamá, hija y nieto”, indicó el director de Protección Civil, Ricardo García, en contacto con El Litoral.
A las demás familias damnificadas por la tormenta también se les brindó frazadas, alimentos y hasta una garrafa de gas para cocinar. En el Esperanza, en tanto, trasladarán hoy, en caso de mejorar las condiciones del tiempo, a un núcleo familiar a un terreno más alto.
En el transcurso de la tarde de ayer, no obstante, no se registraron evacuados. Sin embargo desde la Comuna señalaron algunas falencias en el desagüe pluvial, como en las inmediaciones del San Gerónimo, que estuvieron cercadas por las aguas.
En el Pirayuí Nuevo, nuevamente los vecinos manifestaron su malestar por el taponamiento de desagües, cuyas calles remitían a los canales de Venecia. Allí, la inundación después de una lluvia es moneda corriente.
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