La temporada "alta" lleva 50 salvatajes en Ensenada

Sin casos fatales, los guardavidas apuestan a otro año con el balance "muerte cero". A la gente "le cuesta respetar las normas", aseguran los rescatistas
En lo que va de la temporada "alta" de Punta Lara los guardavidas suman 50 salvatajes. Sin casos fatales, el número no resulta elevado en la evaluación del cuerpo que custodia las playas ensenadenses, que apuesta y pone todo el esfuerzo para superar el 31 de marzo con el mismo balance del año pasado: "muerte cero". La fórmula, según indicaron en el balneario, es la prevención, que consiste en hacer todo lo posible para que los visitantes no se introduzcan en el agua más allá de lo recomendable. Río impredecible, que se comporta según los caprichos del viento, encierra peligros, se admite, pero si prima la prudencia "las emergencias se pueden evitar".

Néstor Canutti comanda un grupo de guardavidas de 70 integrantes -50 municipales y 20 particulares- que cuenta con cuatro gomones, una moto de agua, varios handies y una camioneta. El recurso humano y el equipamiento alcanza para cuidar a los entre 140 y 150 mil bañistas que visitan esas playas de la Región cualquier domingo de enero, pero para conseguirlo hubo un giro en la estrategia. "Es imposible detectar entre tanta gente y desde la costa si alguien está teniendo problemas y además tratamos de no llegar al extremo del salvataje, sino evitarlo", explica.

Para reducir el número de rescates, el cuerpo de guardavidas implementó un sistema de custodia que desplaza al equipo aguas adentro. "Trazamos una línea imaginaria donde el nivel del río nos llega no más arriba del pecho; uno está adentro y otro sumergido y alternamos esa posta cada 80 o 90 metros. Disuadimos a la gente para que no vaya más allá de esa barrera de contención, y aunque es difícil porque a muchos de los visitantes que frecuentan Punta Lara les cuesta respetar las reglas, el resultado es muy bueno", cuenta Canutti, orgulloso de que hasta unos años atrás se practicaban alrededor de 40 salvatajes por fin de semana y esta vez no pasan del medio centenar en los 70 días que llevan de iniciada la temporada, que arrancó el 15 de noviembre.

RECAUDOS

Clic para ampliarUn detalle que caracteriza Punta Lara es que la mayor parte de los visitantes no son vecinos de la Región y provienen, muchos, de los municipios del Conurbano que no baña el Río de la Plata. "La mayoría de los casos que llegan a la emergencia no son de gente de la zona y por lo general no están familiarizados con este río ni saben nadar. Esta costa es muy variable; un día está agitada, otro planchada; crece y al rato baja. Nada es previsible y hay que tomar recaudos", señala Canutti.

Este enero ha sido especial. Repleto de "días de playa", con altísimas temperaturas durante varios días consecutivos, soleado y casi sin lluvias, la costa de Ensenada atrajo turistas como nunca. Aunque muchas de las jornadas se caracterizaron por las aguas calmas, desde hace tiempo que la jefatura de guardavidas opta por dejar flamear la bandera amarilla y negra, que señala el "río dudoso". Es, para Canutti, "otra manera más de hacer prevención".

LOS PUNTOS MAS PELIGROSOS

Con presencia a lo largo de toda la jornada -de 8 a 20-, los guardavidas cubren 12 kilómetros de playas, desde el sector de Boca Cerrada hasta el Club de Pesca. Esa franja de la ribera de Punta Lara tiene accesos al río que son más peligrosos que otros, y en esa extensión y en la playa donde concurre el mayor número de bañistas -la zona sur- es donde instalan los puestos de vigilancia.

De acuerdo a la evaluación de los guardavidas, las zonas donde se presentan los mayores riesgos son cuatro. Una es donde se ubica el espigón de pesca de Boca Cerrada; otra la que está a la altura de la segunda rotonda; el tercer sector de riesgo está localizado a pocos metros de la primera rotonda. Los tres puntos, con muelles y puentes, se configuran como sitios de "extrema peligrosidad". La cuarta zona en la que se pone la atención es la playa, sin interferencias de construcciones, que se extiende desde la entrada a Punta Lara hasta el Club Universitario. "Ahí -indica el jefe de guardavidas- es donde se concentra una gran cantidad de bañistas y por eso hay que poner mucho cuidado".

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