Temor en Irak a un rebrote de violencia

Temor en Irak a un rebrote de violencia
Crece la inquietud entre la población tras del retiro de las últimas brigadas de combate de EE.UU; el país aún no tiene nuevo gobierno
BAGDAD.? La sorpresiva retirada de las últimas brigadas de combate norteamericanas de Irak, dos semanas antes de lo anunciado, fue recibida ayer con preocupación e incertidumbre entre la población local, ante la dudosa capacidad del ejército iraquí para garantizar la seguridad de un país que enfrenta una violencia persistente y un estancamiento político que ya lleva varios meses.

Con el fin de disipar esos temores, el gobierno iraquí afirmó ayer que las fuerzas de seguridad nacionales se encuentran perfectamente capacitadas para asumir todas sus misiones y responsabilidades.

"Las fuerzas de seguridad iraquíes están suficientemente preparadas para afrontar la amenaza [de la violencia]", declaró el vocero del ejecutivo iraquí, Ali al-Dabbagh, tras recordar que el repliegue norteamericano se llevó a cabo con la planificación de ambos gobiernos. "Hemos optado por asumir la misión de mantener la seguridad del país nosotros solos, sin la necesidad de ayuda de tropas extranjeras", añadió.

La semana pasada, sin embargo, el teniente general Babakir Zebari, jefe del estado mayor iraquí, había advertido sobre que la retirada completa de las tropas norteamericanas para fines de 2011 era prematura, y que su ejército sería incapaz de garantizar la seguridad del país antes de 2020.

Esta opinión fue muy compartida ayer por ciudadanos iraquíes, que expresaron sus reservas sobre la capacidad de las fuerzas locales para brindarles protección ante los ataques de la insurgencia.

"Los estadounidenses tendrían que haber esperado a que el ejército y la policía iraquíes terminaran su formación y sean una fuerza verdaderamente leal", opinó Ali Jalaf, un ingeniero de 30 años que reside en Bagdad. "Nuestras fuerzas no están listas para proteger a la población. Y prueba de ello es que los atentados ocurren en lugares con un número importante de tropas iraquíes", señaló, por su parte, Muna Jasim Ali, una profesora de Basora (Sur), de 31 años.

El ataque más sangriento del año, de hecho, ocurrió el martes pasado, cuando un terrorista suicida detonó un chaleco cargado de explosivos en un centro de reclutamiento del ejército y provocó 59 muertos y 125 heridos.

Si bien la violencia en Irak ha caído desde los altos niveles de la etapa de los enfrentamientos sectarios de 2006-2007, cuando las tropas estadounidenses llegaron a sumar unos 170.000 efectivos, el número de muertes civiles por bombas, tiroteos y otros tipos de ataques creció bruscamente el mes pasado.

De acuerdo con cifras de Estados Unidos, el país sufre un promedio de 15 ataques de militantes por día.

Los líderes iraquíes, además, tampoco han resuelto aún una serie de asuntos políticos explosivos que fácilmente podrían provocar nuevos enfrentamientos, como las tensiones entre la mayoría árabe y la minoría kurda y la reconciliación entre sunnitas y chiitas.

A ello se suma la incapacidad de los principales partidos políticos del país de formar un nuevo gobierno, cinco meses después de unas elecciones que no arrojaron un claro ganador. Este hecho ha reavivado tensiones por una serie de atentados de insurgentes, que tratan de aprovechar el vacío de poder de cara al fin de la misión estadounidense.

Operación Nuevo Amanecer

Casi dos semanas antes de lo previsto, y luego de siete años y cinco meses de una controvertida ocupación, Estados Unidos concluyó ayer la retirada de sus brigadas de combate en Irak, pese a que aún permanecen allí 56.000 soldados.

En virtud del calendario fijado en el acuerdo alcanzado entre Washington y Bagdad en 2008, y vigente desde 2009, otros 6000 militares deberán abandonar el país para el 1° de septiembre.

En esa fecha, el gobierno de Barack Obama, que durante su campaña electoral prometió poner fin a la guerra en Irak, dará por terminada la misión de combate en el país y cambiará el nombre de la misión Operación Libertad Iraquí por el de Operación Nuevo Amanecer.

Durante esta nueva etapa, los 50.000 soldados restantes participarán en tareas de estabilidad, asesoramiento, capacitación y apoyo a las fuerzas de seguridad iraquíes. Todos ellos deberán salir de Irak a fines de 2011.

Hasta entonces, Estados Unidos "continuará apoyando las operaciones antiterroristas y respaldando a las fuerzas de seguridad iraquíes", declaró ayer el vocero de las tropas estadounidenses en Irak, el mayor general Stephen Lanza, que se mostró confiado en la capacidad de las fuerzas de seguridad iraquíes para resguardar la seguridad del convulsionado país por sí mismas.

Con el fin de llenar el vacío que dejará la salida de las brigadas de combate, sin embargo, el Departamento de Estado norteamericano duplicará el número de agentes de seguridad privada en Irak, en una suerte de "pequeño ejército" cuya principal tarea será velar por las instalaciones diplomáticas y civiles estadounidenses en el país (ver aparte).

"Aún tendremos nuestras necesidades de seguridad para asegurarnos de que nuestros diplomáticos y especialistas en materia de desarrollo estén bien protegidos", explicó ayer el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley.

Agencias AP, AFP, EFE, DPA y ANSA

MORALES: "ES UNA DERROTA DE EE.UU"

LA PAZ (DPA).? El presidente de Bolivia, Evo Morales, calificó ayer como una derrota la decisión de Estados Unidos de retirar a sus tropas de Irak. "Cuando uno es derrotado hay que retirarse [...]. No hay retirada planificada como dicen, es una derrota de Estados Unidos", apuntó el mandatario. "Ojalá más bien que con esta experiencia Estados Unidos nunca más se anime a intervenir militarmente otros países", afirmó Morales, que también expresó su satisfacción por la decisión de la Corte Constitucional de Colombia de invalidar el acuerdo que buscaba habilitar el uso de bases militares de ese país por tropas de Estados Unidos.

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