El temor en Europa lleva el oro a su precio récord

El euro cerró estable y las bolsas, en baja
PARIS.- El oro, tradicional valor de refugio en tiempos de crisis, batió ayer un nuevo récord histórico con una cotización de 1251,85 dólares la onza, que confirma la persistente inquietud de inversores y ahorristas, a pesar de los esfuerzos de los ministros de Finanzas de la Unión Europea (UE) para estabilizar la zona euro.

El euro se mantuvo casi estable en 1,1996 dólares, mientras que las bolsas europeas cerraron nuevamente en baja y los mercados obligatorios operaron a la expectativa, calibrando el alcance que tendrán las medidas adoptadas en Luxemburgo por el Ecofin (el comité que reúne a los ministros de Finanzas de la UE).

Además de formalizar el Fondo de Estabilización Monetaria de 750.000 millones de euros, creado el 10 de mayo, los ministros decidieron reforzar el Pacto de Estabilidad mediante un sistema de monitoreo de los presupuestos y sanciones contra los países endeudados o indisciplinados en materia de gastos del Estado.

Toda la UE intenta tranquilizar a los mercados, trastornados por la crisis de la deuda, adoptando una cura de austeridad que se extiende, así como un control más severo de los presupuestos públicos y las estadísticas económicas. En ese terreno, Bulgaria está bajo la lupa de la Oficina Europea de Estadísticas (Eurostat), que sospecha encontrarse frente a una nueva manipulación de cifras, como ocurrió en Grecia y Hungría.

Los ministros acordaron ayer dotar a la Eurostat de mayores poderes, con derecho a inspeccionar en los países de la UE a fin de verificar la fiabilidad de los datos que presentan sobre sus respectivas deudas. El lunes ya habían pactado crear nuevas sanciones y someter los presupuestos nacionales a la UE antes de ser adoptados por los parlamentos.

Las sanciones contempladas por el nuevo acuerdo podrían aplicarse incluso antes de que sea superado el límite de déficits del 3% del PBI fijado actualmente por el Pacto de Estabilidad, si un país ignora las advertencias de sus socios.

Como parte del arsenal disuasivo, Bruselas estudia, por ejemplo, la posibilidad de suspender el pago de ciertas subvenciones de la UE.

Desde una perspectiva más general, los europeos intentan calmar los mercados con importantes planes de austeridad. Hungría fue el último que presentó ayer una serie de medidas para reducir sus déficits. Antes lo habían hecho Alemania, España, Grecia, Portugal, Francia e Italia.

Anteayer, la Comisión Europea y Jean-Claude Juncker, presidente de Ecofin, habían estimado que Madrid y Lisboa debían hacer "más" esfuerzos en materia de reformas estructurales y consolidación presupuestaria después de 2011. Visiblemente irritada, la ministra de Finanzas de España, Elena Salgado, se apresuró a señalar que, "si hay desviaciones" con respecto a los compromisos asumidos por su país, España adoptará medidas suplementarias", y recordó que esos compromisos significan "reducir el déficit público por debajo del 3% del PBI en 2013".

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