Intendentes del Conurbano allegados a Amado Boudou especulan con que Mariotto prepararía un plan de victimización para justificar ante la Casa Rosada los últimos traspiés políticos que incluiría un ADN de pureza oficialista para imponerse a sus adversarios. Aunque esa posibilidad los inquieta, estiman que quedará postergada para después del 10 de diciembre. Momento en que podría definirse la tensión entre los dos candidatos a vice.
Esa es la especulación que manejan intendentes del Conurbano cercanos a Amado Boudou, en franca competencia con el jefe de la Afcsa por liderar el capítulo kirchnerista de la provincia de Buenos Aires y a la que atribuyen además la fuerte desmentida que realizó la semana pasada Daniel Scioli sobre diferencias con su compañero de fórmula.
El pronunciamiento llamó la atención a esos jefes comunales que lo relacionan con dos temas particularmente sensibles: el plan de Regionalización que el gobernador colocó como prioridad de la agenda de gestión de su segundo turno y la discusión que viene dándose en la Legislatura bonaerense por la renovación de autoridades en sus dos Cámaras.
Aunque no se detendría solo en ese aspecto: el inocultable malestar entre los dos candidatos a vice, le abriría una oportunidad para intentar ubicar en espacios de poder a legisladores de su confianza. Desde su actual posicionamiento en los sondeos, Scioli acaricia la idea de dar por tierra con la estrategia de Boudou y Mariotto por convertirse en delegado del poder central e interlocutor privilegiado como reveló LA TERCERA el pasado 5 de octubre. Se trata de una competencia que ambos imaginan eliminatoria y con un solo ganador.
Estrategia que chocaría con la dificultad de diluir la desconfianza que le tienen desde el núcleo duro del kirchnerismo pero que procuraría avalar con votos, si es que el 23 de octubre el resultado que legitime su reelección no es muy distinto al que obtenga la presidente Cristina Fernández.
La elucubración de los alcaldes cercanos a Boudou no difiere demasiado con ese análisis. Estiman que después del 10 de diciembre, se verá quién está en condiciones de de ejercer las interlocuciones en el peronismo bonaerense con miras a la interna partidaria del 2012. Por eso adjudican a Mariotto la urgencia de una construcción literalmente en seco y sin tiempos de fragua.
Garantías
Los intendentes atribuyen las palabras de Scioli sobre Mariotto a la necesidad de garantizar el trámite parlamentario del plan de Regionalización y a deslindar responsabilidad alguna con la polémica en que quedó envuelta la renovación de autoridades del club Banfield. Entre allegados a los jefes comunales aseguran que el proyecto que el Ejecutivo bonaerense aliente tendrá, como mínimo, un tratamiento intenso y no descartan que su sanción quede entremezclada con la negociación de la renovación de autoridades.
Ese clima podría hacerse sentir particularmente en Diputados, donde Horacio González intenta retener la presidencia con el aval de Scioli, quien promovería a Martín Ferré para la vicepresidencia Primera. Lugar para el que Boudou impulsa a Juan De Jesús. Aunque el intendente del partido de la Costa advirtió que la posibilidad de que González conserva el cargo sería siempre que “haya acuerdo.”
Tal vez esa posibilidad quede plasmada si Raúl Pérez es apartado de la jefatura del bloque oficialista, como se especula desde hace meses. En tal caso, el ministro de la Producción podría recalar en un cargo al que aspira también su par de Agricultura, Ariel Franetovich, con el aval de su mentor, Florencio Randazzo. Los legisladores que representan a la corriente “La Cámpora” tendrían garantizada la vicepresidencia Segunda para José Ottavis.
En el Senado, los legisladores que asumirán por la Tercera Sección Electoral tienen resuelto impulsar a Cacho Álvarez para la vicepresidencia Primera como una forma de marcar límites a la gestión de Mariotto que no objetaría, en apariencias, la continuidad de Osvaldo Goicochea como presidente del bloque dentro de un esquema en el que el PJ bonaerense se volvería una pieza gravitante para el proyecto presidencial de Scioli.
Tanto es así que a Álvarez y a Fernando Spinoza, intendente de La Matanza, habrían sido encomendados para recomponer el diálogo con Sergio Massa. Según un significativo operador del PJ en el Conurbano, al alcalde de Tigre se le habría solicitado el reagrupamiento de pares en la Primera Sección Electoral y tentado con un aval a su candidatura a gobernador bonaerense.
ADN
Esas conversaciones, entabladas en el máximo nivel del PJ bonaerense, se explicarían porque la dirigencia del Conurbano “no le ve a Mariotto uñas de guitarrero”, una hiriente ironía para el jefe de la Afcsa y, al mismo tiempo, un encubierto elogio a Boudou, quien suele pasearse guitarra al hombro por los mítines.
A estos movimientos no serían ajenos los intendentes más próximos al ministro de Economía ni de otros que no adhieren a esa estrategia pero que observan al compañero de fórmula de Scioli como un obstáculo para sus proyectos. Todos ellos serían incluidos por Mariotto dentro del presunto plan de victimización que estaría preparando y que, aunque no lo digan, los mantiene en estado de inquietud.
En ese análisis, Mariotto presentaría los traspiés sufridos como parte de una conspiración en su contra de sectores ajenos al kirchnerismo pero camuflados bajo su ropaje. Por lo que propondría saldar el diferendo que mantiene con sus adversarios mediante un ADN de pureza oficialista. Un terreno donde, casi no lo dudan, podría volverse imbatible.
De llegarse a esa instancia, estiman, quedará delimitado además el espacio de poder capaz de acumular por los candidatos a vice de Scioli y De Cristina. Por eso descreen que la cuestión vaya a resolverse antes del 10 de diciembre. Por las dudas, el sector no pierde pisada a esas alternativas y elabora su propio dossier donde la polémica que rodeo la elección en el club Banfield ocupará un capítulo importante.
En el peronismo de Lomas subrayan el hecho que Boudou, Diego Bossio, Darío Díaz Pérez y Fernando Gray, acompañasen a Martín Insaurralde en la inauguración de la Expo Lomas el pasado lunes. Un día después que Portell lograse ser reelecto con el 80 por ciento de los votos al frente de esa institución deportiva.
El jefe de la Anses y los intendentes de Lanús, Esteban Echeverría y Lomas de Zamora fueron a quienes Néstor Kirchner ordenó rodear al ministro de Economía y proveerlo de la logística territorial necesaria para competir con Scioli en las primarias del pasado 14 de agosto. Una parte de ese plan fue alterada por la propia desaparición del ex presidente. Aunque la idea de contar con una expresión propia en ese territorio no fue abandonada.
Puestos a explicar por qué acusan a Mariotto de “haber traspuesto” un límite con la presentación judicial efectuada por Eduardo Spinoza, cabeza de la lista opositora a Portell, allegados a Insaurralde confiaron que el jefe comunal no recurrió a ese tipo de recurso para los 700 trabajadores de planes de trabajo subsidiado que habría afiliado como socios ese sector durante el 2010.
Estiman, incluso, que el jefe de la Afcsa fue el factor de discordia para un entendimiento con la otra lista. “Jamás participó de la vida institucional del club.” Un renglón en el que no incluyen a Spinoza, quien hace un par de años estuvo a un tris de arrebatarle la presidencia a Portell. Ahí es cuando ofrecen una hipótesis que el espesor de la trifulca impide evaluar: “Spinosa, tranquilamente, podría haber encabezado una lista de unidad.”

















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