La enfermedad, diseminada en todo el planeta, ya produjo estragos en Brasil y se encuentra a sólo 300 kilómetros de la frontera argentina. Corrientes tiene 35 mil hectáreas con este tipo de producción.
Si bien los referentes del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Bella Vista, y del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) señalan que “no hay que entrar en pánico”, por lo bajo admiten que la llegada de la enfermedad a Corrientes es casi segura.
Y el temor no es menor: se trata de una enfermedad de rápida propagación, causa la muerte de las plantas (aunque no es perjudicial para el ser humano) y, a pesar de que fue descubierta hace casi un siglo, aún no hay cura posible para el mal.
La precaución crece, además, porque en Corrientes están dadas todas las condiciones para que la plaga se disemine. El vector transmisor, un pequeñísimo insecto, que no supera los 3,3 milímetros (conocido vulgarmente como “chicharrita”), se encuentra en la toda la provincia desde 1996 y el hospedero es una planta muy común para los vecinos: el mirto.
La enfermedad se propaga a través de la saliva del vector que ingresa la bacteria a su organismo cuando “chupa” una planta enferma y luego la disemina a las sanas.
Si bien el mal todavía no fue detectado en Corrientes, la movilidad de plantas desde zonas donde está diseminada la enfermedad puede desatar la plaga en suelo correntino.
“Es muy importante que los turistas que van a Brasil no traigan plantas. Es muy común que lleguen con arbolitos de la especie de limón que se utiliza para preparar caipirinha. Que ingrese a Corrientes una sola planta enferma puede derivar en la destrucción de toda la producción correntina”, comentó Andrés Ramírez, jefe de la Agencia Extensión Bella Vista del INTA.
Ramírez señaló que los productores citrícolas “lamentablemente” ven a la enfermedad como algo lejano. “Todavía no se dieron cuenta de los problemas sanitarios y de las terribles consecuencias en la comercialización que puede provocar la llegada a Corrientes de la enfermedad”, agregó el especialista, quien puntualizó la necesidad de la utilización de material genético de reconocida procedencia.
La enfermedad, que ya se diseminó a escala planetaria, fue observada en tres estados de Brasil: San Pablo, Minas Gerais y Paraná.
“En Brasil, la enfermedad fue detectada en 52 municipios, desde la costa del río Paraná hasta el océano Atlántico”, comentó Blanca Canteros, experta de la Estación Experimental del INTA Bella Vista.
La profesional señaló que Brasil es el país productor de cítricos más importante del mundo y, a pesar de su capacidad, no encuentran manera de detener una plaga que ya produce estragos en sus plantaciones.
Un muy pequeño insecto
Diaphorina citri, insecto transmisor del HLB o greening, es muy pequeño: puede llegar a medir hasta 3,3 milímetros. El vector se encuentra en las provincias de Corrientes, Misiones, Entre Ríos, Chaco, Santa Fe, Formosa, Salta y Jujuy.
Según los expertos, la lógica indica que el mal bajaría desde el estado de Paraná, en Brasil, por la costa paraguaya del Paraná.
Según los cálculos, Brasil quintuplica a Corrientes en el número del vector.
Millones de dólares en peligro
Corrientes destina a la producción citrícola 35.889 hectáreas que logran unas 380 mil toneladas en el año. El Producto Bruto Geográfico de este sector representa 63 millones de dólares.
En la provincia hay 51 plantas de empaque, dos industrias habilitadas para la exportación y seis empresas que elaboran jugos concentrados y cremogenados.
El sector emplea una mano de obra de 4.000 personas que se expande a 10.000 en épocas de cosecha.
Entre las principales variedades producidas, la naranja es la que más se cosecha (59%), seguida por la mandarina (29%) y el limón (10%).
La principal zona de producción en la provincia es el departamento de Monte Caseros (57%), que supera al enclave tradicional de los cítricos comprendido por el sector comprendido por Bella Vista, Mburucuyá, Saladas, Concepción, San Roque y Lavalle (33%).
El destino más importante de la exportación de los cítricos correntinos es Rusia (45% del total), mercado que antes de la caída de la ex URSS era de Cuba.
Un complejo panorama mundial
Blanca Canteros, experta de la Estación Experimental INTA Bella Vista, comentó que se especula que el HLB o greening está presente en sectores de India desde tiempos remotos. La peor enfermedad de los cítricos ingresó a China en 1940 y a Sudáfrica en 1960.
En Brasil, principal productor citrícola mundial, el mal se observa desde 2004. Un año después, la plaga llegó a Florida, EE.UU., lugar que ocupa el segundo puesto en el planeta en la elaboración de jugos.
En Florida, muchas de las empresas dedicadas a la producción citrícola evalúan seriamente dejar dicha comercialización.
El HLB alcanzó Cuba en 2007. Allí infectó a la totalidad de los cítricos en muy poco tiempo. Los expertos del país comunista no encontraron manera alguna de frenar el mal.
La enfermedad se diseminó por varios países de Centroamérica en 2008 y saltó a México en 2009.

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