Reapareció el bufón de la corte formoseña y, como tantas veces, fue sólo para abrir más los tejidos del sangrante partido del gobierno, confirmando que en su solitaria búsqueda por hacerse notar y marcar algún grado de lealtad con el Malevo, profundiza la crisis estructural del PJ.
Es indudable que Matusalén apronta sus cañones para el 2011 confiando en un nuevo mandato. En los cuatro períodos anteriores Floro Bogado fue su compañero de fórmula y quienes lo conocen aseguran que, como con el fútbol, el veterinario sostiene que “equipo que gana no se modifica”.
La conducta del bufón tiene dos posibles ejes: es el encargado de ejecutar una maniobra pergeñada por el Malevo quien, fiel a su oscura y encubierta manera de actuar, está utilizando al hombre de El Colorado pretendiendo erosionar a los Bogado de modo que finalmente el jefe de familia no le sirva políticamente a Matusalén. Si el propósito fuera este, se estaría blanqueando el furtivo propósito del ministro político por constituirse en el nuevo candidato a la vicegobernación.
Pero también existe una segunda posibilidad; que toda la movida responda a una personalista reacción del bufón en su patológica conducta por hacerse notar, para lo cual volvió a levantar los brazos de modo de poder ser sindicado como futuro candidato a …
Queda claro que la corte de Matusalén tiene un bufón que viene del interior y que antes que concluyan las elecciones del año que viene las posibles intenciones quedarán develadas.
Pero mientras se cruzan las personalistas estrategias, la sociedad observa que cada vez es menos tenida en cuenta y que priman los intereses individuales por apoderarse de un botín que es de todos, pero su goteo salpica con total inequidad a cada uno de quienes la componen.


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