Los comerciantes de la avenida Luro e Italia expresaron preocupación ante la posibilidad de que los servicios de trenes tengan como nuevo lugar de ingreso y egreso de pasajeros, la calle San Juan. Aún todo en veremos.
Para los vecinos, particularmente de la zona de la avenida Luro al 4500, tal “decisión” traería aparejado al comercio, especialmente al rubro gastronómico, una importante disminución de las ventas, ya reducidas en la actualidad por la endémica crisis económica, cuando no directamente el cierre de sus fuentes de trabajo.
Sin perjuicio que el nuevo complejo Ferroautomotor, del que ya funciona la Estación de Ómnibus, sea de vital importancia para el progreso de la ciudad, los vecinos consideran que “nuclea toda la actividad en un solo acceso y egreso de pasajeros (en Luro y San Juan) no parece aconsejable, salvo que tal concentración tenga como explicación otros intereses más allá de los turísticos o urbanísticos”.
“Con esta decisión sólo se pretende anular la salida de Luro e Italia, para hacer un embudo en San Juan, con el perjuicio que esto ocasionaría a los comercios, que desde hace más de cincuenta años venimos subsistiendo con la llegada del tren a Mar del Plata”, indicaron Arturo Ponce y Federico Iglesias, propietarios de negocios gastronómicos del lugar.
Si bien la fachada de la vieja terminal será preservada como “casco histórico”, las obras de las dársenas con el corrimiento de las vías ferroviarias y la construcción de un extenso paredón interno ha generado gran sorpresa y honda preocupación entre los vecinos y comerciantes consultado por El Atlántico.
“Ahora, los pasajeros salen directo a calle Italia y de esta manera tendrán que caminar obligadamente casi 500 metros por adentro de la nueva “terminal” hasta llegar a San Juan, para volver a salir a Luro”, advirtieron.
“No hay proyecto para la estación Ferroautomotora, las maquetas originales desaparecieron de un día para el otro. Y ahora el concesionario de la nueva terminal de ómnibus pareciera que pretende sacar provecho. No le importa la terminal sino “acarrear” a la gente para sus negocios”, denunció Marcelo Heredia, otro vecino del lugar.
También Misael Carballo, propietario de un restaurante y Héctor Morel de una panadería de la avenid Luro al 4600 se mostraron visiblemente indignados y preocupados sobre el futuro de ese importante sector marplatense. “Las autoridades pertinentes deberían respetar la salida a calle Italia, como un lugar emblemático, con la fachada histórica de la terminal”, agregaron
Ante tan delicada situación, los vecinos tienen previsto acudir al intendente Pulti, como primera medida y luego requerir la “banca 25”, porque “está en peligro el futuro de decenas de comerciantes” de la tradicional avenida marplatense.
LA FRUTILLA
La falta del proyecto original para la futura Ferroautomotora, que preveía originalmente un amplio paseo interno, que fuera sustituido por la construcción de un paredón y el corrimiento de las vías para una salida única de pasajeros en Luro y San Juan, hizo que los vecinos y comerciantes pusieran el grito en el cielo.
Temen que las obras iniciadas sea una “maniobra” para que el concesionario de la nueva terminal de ómnibus se “quede” con los pasajeros… “En vez de ser un avance para el desarrollo integral de la ciudad, pareciera que es la frutilla de un gran negocio”, se escuchó decir entre los comerciantes y vecinos del lugar.
La voz oficial
“Los pasajeros podrán hacer uso de los servicios que brinda la terminal”, adelantó Manuel Regidor, presidente del Ente Municipal de Servicios Urbanos. La Municipalidad, anunció, busca mejorar el acceso, la circulación y los servicios para turistas y marplatenses
Desde los primeros días del mes, hay movimiento en el sector de la estación de trenes. Antes de fin de año, a la espera de una nueva temporada estival, estaría inaugurada la obra en el sector de los ferrocarriles y así se hará realidad el anhelo de la estación ferroautomotora. La primera meta es finalizar la entrada en la esquina de avenida Luro y San Juan, que se intercomunicará con la terminal de micros, a pesar del malestar que genera en los vecinos de la zona.
A principios de mes, comenzaron los trabajos para remover parte de las vías del ferrocarril en desuso y el "plato giratorio" de locomotoras. La intención es liberar la esquina y construir la entrada al predio de la ferroautomotora, donde la terminal y la estación de trenes compartirán la plazoleta de ingreso. Una segunda tarea programada es realizar un ramal de ingreso y salida de taxis, por 25 de Mayo y por Luro. Los autos de techo amarillo, de esta manera, no quedarían estacionados sobre San Juan.
Además, se están realizando las gestiones ante la Secretaría de Tránsito de la Nación para construir un acceso exclusivo para micros, que bordeará las vías y que conducirá hasta la termina, desde la avenida Champagnat. “Esto permitirá no entorpecer el tránsito. Estamos insistiendo: hay posibilidades técnicas de hacerlo, sin obstruir el tráfico ferroviario”, destacó Manuel Regidor, presidente del Ente Municipal de Servicios Urbanos.
Lo cierto es que la primera meta es liberar la esquina de Luro y San Juan para habilitar una entrada única para la terminal de micros y la estación de trenes. Para ello, los pasajeros del ferrocarril deberán trasladarse 400 metros hasta la puerta por donde salir o tomar un taxi.
¿Qué sucederá con la tradicional entrada de Luro e Italia?
Regidor señaló que seguirá funcionando, aunque reconoció que hoy está “degradada”. Su destino estará sujeto a algún proyecto complementario que se presente. No hay plazos. El funcionario mencionó que son “procesos que se van integrando”. Por lo pronto, el ingreso por el vértice de Luro y San Juan deberá estar terminado para diciembre.
Las estaciones de trenes y de micros estarán intercomunicadas. Los pasajeros, adelantó el titular de Servicios Urbanos, podrán hacer uso de las instalaciones y los servicios que brinda la terminal, concesión de Néstor Otero. La Municipalidad, anunció Regidor, busca mejorar el acceso, la circulación y los servicios para turistas y marplatenses. Seguramente el polémico empresario pueda sacar provecho de eso.

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