La Justicia provincial analiza una medida cautelar promovida por la empresa belga Dredging International N.V. contra la adjudicación de las obras de dragado en favor de la UTE Boskalis-Jan de Nul. El Consorcio asegura que, a pesar de no tratarse de un otorgamiento logrado en el marco de un llamado a licitación, la figura contractual en la que se encuadrará el acuerdo está totalmente en línea con el reglamento.
Esto sucedería si la Justicia provincial llegase a hacer lugar a un pedido de medida cautelar requerido en la causa Nº 12.222, donde dicha compañía solicita que se suspenda el procedimiento por el cual el Consorcio de Gestión adjudicó los trabajos de dragado a la UTE (Unión Transitoria de Empresas) integrada por la holandesa Boskalis International B.V. y la belga Jan de Nul el viernes 17 de febrero pasado.
El proceso licitatorio desarrollado a lo largo de 2011 para adjudicar los trabajos de dragado quedó desierto porque las ofertas recibidas fueron consideradas inconvenientes por el Consorcio de Gestión.
De acuerdo con fuentes del CGPBB, Dredging International N.V. no quedó afuera de la licitación por causa del valor de su cotización económica, sino por no haber garantizado válidamente su oferta (para lo cual se requería una garantía bancaria o un seguro de caución) y, sobre todo, por graves inconsistencias y omisiones en la oferta técnica de ese oferente, la cual --según el CGPBB-- "no se ajustó a las pautas fijadas en los artículos 1.6 del Pliego de Especificaciones Técnicas (PET) para la Obra Nº 1 y 1.3 Pliego de Especificaciones Técnicas (PET) para la Obra Nº 2".
Esas mismas fuentes de información también señalaron que Dredging International N.V. "nunca cuestionó esa decisión del ente licitante, sino que prestó conformidad a la resolución por la cual se dispuso su descalificación y retiró la póliza inválida".
Declarada desierta la licitación, la máxima autoridad del CGPBB explicó en diciembre de 2011 que las tratativas llevadas a cabo con los oferentes calificados permitió cerrar con uno de ellos un acuerdo para la realización de los trabajos de dragado en 123 millones de dólares.
Pero enterada Dredging International N.V. de este acuerdo, a fines de diciembre de 2011 interpuso una demanda contencioso administrativa solicitando la nulidad de la adjudicación a la UTE, por considerar que no fue perfeccionada en el marco de una licitación pública.
Consultada la presentación judicial, "La Nueva Provincia" pudo confirmar que Dredging International N.V. omite toda mención a su descalificación, al hecho de haberla consentido, y al beneficio que significa para el interés público el pronto inicio de los trabajos de dragado en la ría.
Por su parte, la asistencia letrada del CGPBB confirmó que, a pesar de no tratarse de una adjudicación lograda en el marco de un llamado a licitación, la figura contractual en la que se encuadrará el acuerdo con la UTE Boskalis-Jan de Nul está totalmente en línea con el reglamento de contrataciones del CGPBB, ya que no se trató de eludir u omitir el procedimiento licitatorio, sino que éste existió, se llevó a cabo a lo largo de 2011 para adjudicar estas obras y quedó desierto porque no se recibieron ofertas convenientes y/o admisibles. De hecho el acuerdo con la UTE Boskalis-Jan de Nul se alcanzó respetando los términos de la licitación.
De prosperar la acción judicial de Dredging International N.V., ello significaría la virtual negación de la competencia del CGPBB para procurar el adecuado y mejor funcionamiento del Puerto de Bahía Blanca y la virtual paralización del dragado imprescindible que llevará el calado de 45 pies a 50 con marea alta.
El planteo judicial de Dredging International N.V. debe ser resuelto por tribunal en lo contencioso administrativo provincial con asiento en esta ciudad. A la fecha, resta que el peticionante cumpla con un requerimiento del juez de pronunciarse sobre la documentación aportada por el CGPBB a la causa.
Mientras, el Paraná está en baja
Actualmente, la bajante del río Paraná está generando beneficios directos al puerto local, tal como indicó un informe publicado ayer por este diario.
En una situación que ya es recurrente, el escaso caudal que evidencia dicho curso de agua genera serias dificultades a la navegación comercial de buques de gran calado y obliga a las embarcaciones cerealeras a operar con menor carga, debiendo completar su capacidad máxima en los muelles de Ingeniero White, para luego partir hacia el extranjero.
En este marco, operadores portuarios sostienen que asegurar la profundidad para las tareas de este tipo de barcos, a través de las obras de dragado, reforzará de manera notable la relevancia de la estación marítima whitense, convirtiéndola en un sitio de importancia estratégica superlativa para el país.
¿Se normaliza el arribo de metaneros?
Con la realización de un concurso de proveedores externos de gas natural licuado (GNL), medida dispuesta en las últimas horas por el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, todo hace prever que será normal este año el arribo de grandes buques metaneros al puerto local.
La decisión no deja de llamar la atención ya que al mismo tiempo que De Vido encomienda a la firma estatal Enarsa comprar las cargas pendientes, el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, se encuentra en Angola con miras a negociar la compra de gas y combustibles líquidos.
En 2011 Enarsa compró 53 cargas y para este año aspira a importar un total de 81. Hasta el momento, de esa cifra ya adjudicó 53 cargamentos, mientras que de los 28 restantes ahora busca cerrar trato por 14 y, el resto, más adelante.
En este nuevo intento de compra por concurso de proveedores externos, el gobierno dejó fuera del listado a la British Petroleum por el boicot a empresas británicas. La nómina de invitados está integrada por Repsol, Gunvor, Total, Gas Natural, Exelerate, Marubeni, Morgan y Chevron.
De esta manera, parece cambiar sustancialmente el oscuro panorama que se avecinaba para las cargas de GNL durante 2012, sobre todo por el freno impuesto a los pagos del gas y los combustibles líquidos importados por Moreno.
El nuevo escenario, según fuentes consultadas por este diario, permitirá completar el arribo de 50 metaneros al muelle de Mega, en el sector de Cangrejales.
Actualmente el GNL que arriba a Mega es recibido y procesado por el buque "Express", el nuevo regasificador que desde fines del año pasado reemplaza al "Excelsior", superándolo en tamaño, capacidad de operación y tecnología.
La presencia de metaneros en el estuario local ya tiene cinco años de antigüedad.


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