Tanto Moyano como sus adversarios preparan un mismo plan para agilizar el pago de reintegros
En la última reunión de la CGT, Hugo Moyano precisó que el Estado le adeuda a las obras sociales sindicales $ 12.000 millones. Continuó con un ejemplo que podría ser el preámbulo de los posibles pasos que darían algunos gremios. La obra social de Camioneros -detalló el jefe cegetista- le inició dos juicios a la Superintendencia de Seguros de Salud por un déficit que alcanzaría los $ 600 millones.
El dirigente Juan Carlos Schmid no descartó que la CGT tome la vía judicial para reclamar que se abone la deuda o, al menos, la instrumentación de un plan de pago. "Algunas obras sociales están en grandes dificultades", dijo. La mayor parte del déficit que exigen los gremios proviene del aporte obligatorio que se les retiene a los trabajadores de sus salarios. El resto surge de los tardíos reintegros de prestación de servicios de alta complejidad que se brindan a través de la Administración de Programas Especiales (APE), un ente descentralizado del Ministerio de Salud y que, hasta el escándalo por la mafia de los remedios, era un bastión moyanista.
Diferentes sectores de la CGT coincidieron en un proyecto para que los gremios se desvinculen de la APE. El anhelo es que el Estado se hiciera cargo del pago de los tratamientos más complejos que hoy afrontan las obras sociales sindicales.
Impulsada por el jefe de los estatales de UPCN, Andrés Rodríguez, la iniciativa ya cuenta con el aval de Moyano y pronto será elevada al ministro de Salud, Juan Manzur.
A pesar que el Gobierno adoptó una política de recorte de gastos, la idea de la CGT no debería caer mal; el kirchnerismo ya había avanzado en un proyecto para transparentar el canal de dinero entre la APE y los sindicatos. Rodríguez calcula que la APE les adeuda a los gremios unos $ 1500 millones por coberturas pagadas y no reintegradas. Moyano supone que supera los $ 2000 millones.
De todos modos, la mayor preocupación de la CGT es activar un mecanismo de pago por los millones que están retenidos en el Fondo Solidario de Redistribución. Dicen que el Gobierno se había comprometido a pagar $ 1000 millones durante 2011, pero apenas abonó $ 250 millones.
Delante de la cúpula de la CGT, Moyano reconoció el jueves que la Presidenta le había prometido un encuentro, pero que no cumplió.
El reclamo por las obras sociales une a todos los sectores de la CGT. Por este asunto, el ruralista Gerónimo Venegas aceleraría su regreso a la central obrera para fin de año. Además, el líder de los empleados de comercio y antimoyanista, Armando Cavallieri, también analiza una estrategia para intentar cobrar una porción de los casi $ 1000 millones que le adeudaría a su gremio.
"No creo que se quieran meter con las obras sociales. El día que lo hagan vamos a salir a patalear todos. Pero el ministro Manzur se comprometió conmigo a no hacerlo", confió Oscar Lescano (Luz y Fuerza), referente de "los Gordos". Las obras sociales sindicales prestan servicios a unos 18 millones de afiliados. "Es clave que por más estatización que exista, al servicio lo debemos seguir dando nosotros", dijo un dirigente de los "independientes".
En tiempos en que la relación entre Moyano y la Casa Rosada está desgastada, la deuda de las obras sociales será un nuevo foco de pelea. El camionero está dispuesto a subir la apuesta: les aconsejaría a los gremios que activen demandas judiciales si no hay una pronta respuesta oficial.
12.000
Millones de pesos
Es el monto de la deuda que reclama la CGT al Estado. La mayor parte del monto proviene del aporte obligatorio que se saca de los salarios.
600
Millones de pesos
Es el monto que reclama la obra social del gremio de camioneros que conduce Moyano. Este sindicato demandó judicialmente al Estado..







Comentá la nota