Cristina Fernández dijo, con reclamo de por medio, que ayudaría a la Provincia. En Buenos Aires están preocupados porque el tiempo se agota y se acerca el pago de aguinaldos. Lorenzino, el emisario de Casa Rosada, está monitoreando los números bonaerenses. Horas clavesPasó finalmente el acto de Hugo Moyano, y las miradas vuelven a estar posadas sobre la delicada situación financiera que atraviesa la provincia de Buenos Aires. Han pasado más de 24 horas del anuncio de “salvataje” de CFK a Scioli y el dinero aún no ha sido girado.
Los números en Provincia ya no se pueden estirar más, confesaron funcionarios con despacho en Economía. Para pagar a los 550.000 empleados que tiene el distrito faltan 700 millones de pesos y, para cancelarles el total de los aguinaldos, se necesita 2100 millones que también brillan por su ausencia.
Son claves las próximas 48 horas. Allí, el Ejecutivo nacional deberá girar la partida, a través del Banco Nación, de los cerca de 3000 millones de pesos que el sciolismo está necesitando.
Para que eso ocurra, por lógicas razones, primero Cristina deberá dar el "ok". Es que si bien anunció públicamente que lo haría, antes de hacerlo quiere chequear las cuentas bonaerenses. En eso está trabajando su ministro de Hacienda, Hernán Lorenzino, quien está preparando un informe sobre las finanzas de Buenos Aires.
El cristinismo cree haber encontrado el talón de Aquiles de Scioli, que en los últimos meses parecía invulnerable: ahorcar económicamente al mandatario, sabiendo que su única alternativa será la de rendirse a la sumisión. Sin embargo, hacen los movimientos con cautela.
El primer intento, fallido, había sido el de hacerle firmar el revalúo de las tierras rurales y de esa forma que se ponga en contra al sector agropecuario. La movida lejos estuvo del resultado deseado, por el contrario. Desde el sciolismo se movieron estratégicamente y dejaron al desnudo que, de toda la reforma impositiva, en Provincia quedarían poco más de cuatrocientos millones de pesos, mientras que Nación se llevaría más de dos mil millones.
Esta vez, la acción es directa: Casa Rosada asiste a Gobernación sin rédito alguno, desde el plano de los números. La idea de CFK, reflejada en el reto público del martes, es la de mostrar a un Gobernador que está, pero que no hace. “Vamos a seguir ayudando como lo hemos venido haciendo. Pero también tienen por favor todos que aprender a gestionar y administrar los recursos de la misma manera y con la misma responsabilidad con que lo hace la Presidenta”, señaló la Jefe de Estado días atrás.
“El jueves seguramente nuestro Ministro de Economía me va a elevar la propuesta de ayuda que han solicitado algunas provincias, fundamentalmente la de Buenos Aires”, agregó Fernández de Kirchner. Mañana se sabrá de qué manera cumplirá.




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