La empresa Telefónica de Argentina tendrá que pagarle 35.000 pesos a un comerciante de Cipolletti que tenía cuatro líneas que no usaba y que la compañía transfirió a un tercero sin su consentimiento, según dispuso la Justicia en una resolución que acaba de ser ratificada por una cámara civil.
Según la sentencia que difundió la Justicia, en 2006 avanzó con una persona llamada José Luis Campos en una negociación que incluía las cuatro líneas, pero la transacción fracasó. A los pocos meses cerró un acuerdo con otra persona. "El futuro comprador le entrega a Lucchini en concepto de seña la suma de 5.000 pesos, a cuenta del precio acordado, teniendo la transferencia en su totalidad un valor de 20.000", reconstruyó el camarista Edgardo Albrieu.
"El conflicto entre las partes se origina cuando el actor se dispone a realizar la transferencia de la titularidad de las líneas, momento en el que toma conocimiento que la demandada (Telefónica) había transferido las mismas al señor Campos, sin su consentimiento. Es decir, confiando en la subsistencia del contrato celebrado con Telefónica, el actor se dispuso a generar un negocio, que se vio frustrado cuando sorpresivamente tomó noticia de que ya no contaba con las líneas telefónicas, y que las mismas habían sido transferidas en forma ilegítima, sin haber sido siquiera consultado o notificado de ello".
La empresa fue condenada en primera instancia y, en la apelación, la decisión original fue ratificada por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y de Minería de Cipolletti, que integran, además de Albrieu, Alfredo Pozo y Jorge Douglas Price.
La empresa burló "el derecho del usuario a disponer de su servicio libremente, frustrando su negocio jurídico, impidiéndole el uso de lo contratado para el fin que pretendía, y obligándolo a cargar con el pago de una suma de dinero", opinó Albrieu, con la adhesión de los otros camaristas.
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