Teisseire: “Necesitamos poner en blanco el trabajo doméstico”

El Delegado Regional del Ministerio de Trabajo de la Nación, Alberto Teisseire, repasó las ventajas que reporta -tanto a empleados como a empleadores- el hecho de que el vínculo laboral se ajuste al régimen que establece la Ley. “Es una cuestión de derecho e inclusión social que cada trabajador esté registrado debidamente para poder acceder a todos los beneficios de la seguridad social”, expresó.
“Pongamos en blanco el trabajo doméstico” es el slogan con el que la cartera laboral que preside el ministro nacional Carlos Tomada ha iniciado la campaña para que se registre la actividad de lo que habitualmente se denomina como los trabajadores “invisibles”.

“Con cifras que van desde 20 a 95 pesos según la cantidad de horas laboradas, un trabajador o trabajadora doméstica puede acceder a la cobertura de una obra social y de la jubilación”, señaló Teisseire en contacto con EL NORTE. Se refirió al régimen laboral de los trabajadores domésticos en días en que el Ministerio de Trabajo de la Nación encomendó a todas sus delegaciones del interior de país la tarea de llevar adelante en forma intensiva la difusión de las bondades del régimen.

Los “Empleados o Trabajadores de Servicio Doméstico” son aquellos que realizan actividades en la residencia del empleador ejerciendo labores relacionadas con las funciones propias del hogar: mucamas, niñeras, cocineras, jardineros, caseros, damas de compañía, porteros de casas particulares, nurses, etc.

Detalles

“Los trabajadores del servicio doméstico que presten servicios, a cada uno de sus dadores de trabajo, por un lapso inferior a 6 horas semanales, podrán optar por inscribirse como trabajadores autónomos o como monotributistas. En cambio, al personal de servicio doméstico que trabaje para un mismo dador de trabajo de 6 a 12 horas, le será aplicable obligatoriamente el «Régimen Especial de Seguridad Social para Empleados del Servicio Doméstico»”, aclaró el funcionario local de la delegación laboral. Esto significa que con el piso de 6 horas, los trabajadores ya deben aportar para recibir en el futuro el beneficio jubilatorio.

Para acogerse al Régimen y gozar de sus beneficios, el trabajador doméstico debe tener número de CUIL (Código Único de Identificación Laboral) que se obtiene en el acto en cualquier oficina de ANSES con el DNI (si es extranjero sin DNI puede obtener un CUIL provisorio en ANSeS con el certificado extendido por la Dirección Nacional de Migraciones). El trabajador deberá firmar el recibo entregado por el dador de trabajo, en donde consta el importe que le entregaron por el trabajo realizado.

“En tanto, el empleador deberá ingresar el pago hasta el día 10 del mes calendario y le entregará al trabajador el ticket de pago de los aportes y contribuciones mensuales, que le servirá en el caso que la Obra Social se lo requiera y lo podrá guardar como forma de comprobar que tiene los aportes respectivos a la hora de jubilarse”, explicó Teisseire.

Aportes y beneficios

Para realizar los aportes-contribuciones y entregar el recibo donde conste el valor de la remuneración abonada, se utiliza un formulario, el 102, que se puede imprimir y llenar directamente de la página web de la AFIP (www.afip.gob.ar) o en las oficinas de la AFIP local. Con esto se abonan en el Banco Nación, Provincia de Buenos Aires, Rapipago, Bapropago. El Banco le otorga al empleador dos tickets, uno para él y otro para el trabajador

En el mismo formulario en su parte inferior aparece lo que se denomina «Recibo de Pago» de la remuneración del trabajador.

En cuanto a los beneficios que reporta el Régimen, Teisseire subrayó que “podrán deducir de la ganancia bruta gravada de fuente argentina del año fiscal, el total de los importes abonados las contribuciones patronales”.

Por los períodos en que se les hubieran efectuado los aportes y contribuciones correspondientes, los empleados de servicio doméstico tendrán derecho a las siguientes prestaciones: jubilación ordinaria, jubilación por invalidez, pensión por fallecimiento, el Programa Médico Obligatorio mientras esté en actividad, la cobertura del PAMI para cuando esté jubilado o pensionado.

El salario mínimo de una empleada doméstica que trabaja 48 horas semanales subió un 25 por ciento, desde los 1.657,50 hasta los 2.071,88 pesos. Para quienes trabajan por hora, el valor de la tarifa aumentó otro 25 por ciento y pasó de 12,63 a 15,79 pesos.

En este sentido, el Delegado Regional del Ministerio de Trabajo de la Nación manifestó que “es una cuestión de derecho e inclusión social que cada trabajador esté registrado debidamente para poder acceder a todos los beneficios de la seguridad social”.

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